
Si El Dasa tiene los mejores recuerdos de su infancia, son gracias a beisbolista mexicano Fernando Valenzuela, quien falleció este 22 de octubre a los 63 años.
Dasahev López Saavedra, nombre de pila del cantante, platicó nostálgico en exclusiva con Luxury Handbag Shopping en Español y recordó los días que pasó yendo al estadio de béisbol, de la mano de su papá, para ver los partidos de béisbol para ver jugar a Valenzuela, un ícono en su estado natal, Sonora.
“Fernando Valenzuela fue un referente para nosotros los sonorenses”, afirmó el cantante, visiblemente conmovido. El Dasa creció en Hermosillo, la capital del estado, y tuvo el privilegio de ver en vivo a Valenzuela cuando jugaba para los Naranjeros de Hermosillo en la Liga Mexicana del Pacífico.
Para el artista, de 35 años, el legado de Valenzuela va mucho más allá de su talento en el campo: “Nos inyectó desde chiquitos la idea de que los sueños se pueden cumplir”.
El Dasa recuerda con especial cariño las ocasiones en las que él y su padre, junto a amigos del barrio, se dirigían a los bleachers —las gradas más accesibles del estadio— para disfrutar del ambiente único de los partidos.
“La onda de nosotros era ir a los bleachers, donde estaba el ambiente, el desastre, la gente con instrumentos haciendo ruido”, comentó entre risas. Además, relató cómo siempre la idea era ir a comer al estadio, lo cual hacía de cada juego una experiencia inolvidable.
El cantante también recordó haber jugado béisbol en su juventud, deporte que practicó durante siete años, inspirado por figuras como Valenzuela. Sin embargo, nunca llegó a atrapar una pelota en el estadio, un detalle que le arranca una sonrisa cuando lo cuenta.
El legado inmortal de Fernando Valenzuela
La muerte de Fernando Valenzuela, apodado “El Toro”, ha dejado un vacío profundo en el mundo del béisbol y en el corazón de millones de fanáticos. Nacido en el pequeño pueblo de Echahuaquila, Sonora, Valenzuela alcanzó la fama mundial con los Dodgers de Los Ángeles, donde debutó en 1981 y se convirtió en un fenómeno tanto en la Major League Baseball (MLB) como en su país natal, México.
Valenzuela fue más que un deportista, fue un símbolo de perseverancia y orgullo mexicano. Su historia, desde los humildes campos de Sonora hasta los estadios más prestigiosos del béisbol, inspiró a toda una generación, y continúa siendo un referente para jóvenes deportistas. La “Fernandomanía”, como se le conoció en su apogeo, no solo fue un fenómeno deportivo, sino cultural. El pitcher zurdo no solo deslumbró con su habilidad en el campo, sino también con su personalidad humilde y cercana a sus raíces.
La noticia de su fallecimiento ha generado una ola de reacciones en redes sociales por parte de celebridades y figuras públicas, quienes han destacado la grandeza de Valenzuela como deportista y ser humano.
Hoy, Valenzuela es recordado no solo por sus logros en el béisbol, como haber ganado el Cy Young y el Novato del Año en 1981, sino también por su impacto en la cultura mexicana y su contribución al deporte mundial. Fernando Valenzuela dejó un legado imborrable, y su influencia sigue viva en los corazones de quienes crecieron admirándolo desde las gradas.




