En tiempos donde los algoritmos deciden qué escuchamos y cómo nos vinculamos, Dante Spinetta propone frenar, mirar a los ojos y volver a sentir. Con el lanzamiento de Día 3, el músico argentino no solo presenta un nuevo álbum, sino que cierra una trilogía iniciada hace casi una década y reafirma su lugar como una de las voces más personales del funk y el pop latinoamericano.
A cuatro años de Mesa dulce, el disco que en 2023 le valió el Latin Grammy a Mejor Álbum de Música Alternativa —el primero en su carrera como solista—, Spinetta vuelve con un trabajo que dialoga con el presente. “Es un viaje de amor y de escape de la realidad. Este disco habla mucho de la manipulación mental a través de los algoritmos y de la información. Y cómo, de alguna manera, hay que volver a conectar con el amor y con las emociones reales. En un mundo que se aleja cada vez más de eso, tenemos que volver a conectar las almas, conectarnos a través de las miradas”, expresó el artista en un comunicado.
Dante Spinetta, de 49 años, completa así el recorrido conceptual que comenzó con Puñal en 2017 y continuó con Mesa dulce en 2022. Si aquel trabajo marcó un punto de madurez sonora y reconocimiento internacional, Día 3 funciona como síntesis y expansión: un álbum atravesado por el funk, el soul y la música popular latinoamericana, pero también por una búsqueda espiritual más explícita.

Con más de tres décadas de carrera —que comenzaron a principios de los años noventa con Illya Kuryaki and the Valderramas, el dúo que formó junto a Emmanuel Horvilleur y que redefinió el sonido del funk en español—, Spinetta ha sabido alternar entre proyectos colectivos y una sólida trayectoria solista iniciada en 2002. Hijo de Luis Alberto Spinetta, una de las figuras más influyentes del rock argentino, Dante construyó una identidad propia que combina herencia musical y exploración contemporánea.
El proceso creativo de Día 3 no fue lineal. Según contó, el álbum comenzó como una continuación natural de Mesa dulce, pero una canción lo llevó a replantear el rumbo. “Volví a meterme en el estudio y grabé otra cantidad de música gigante, casi otro disco entero. Después combiné ambos mundos porque la narrativa me lo pedía”, explicó. El resultado son 12 canciones que oscilan entre la introspección y el impulso bailable.
El recorrido de adelantos marcó esa diversidad. En febrero presentó “Starlight”, un funk-pop con groove marcado y presencia de vientos pensado para la pista. En octubre llegó “Pensando en ella”, una balada con melancolía tanguera donde las cuerdas conducen el clima emocional. Y el 1 de enero de 2026 estrenó “El reset”, una fusión de sonidos urbanos y bolero que incluye arreglos de la Orquesta Sinfónica Nacional Checa y que, según el propio músico, tiene ecos de la sensibilidad de José Feliciano.

El álbum también suma colaboraciones que amplían su universo. De La Ghetto participa en “Mía mía”, mientras que Juanse aporta su impronta rockera en “Me quedo acá”, el track más guitarrero del disco. Lejos de buscar tendencias pasajeras, Spinetta integra esas presencias dentro de un sonido sostenido por influencias que van de Prince y Stevie Wonder a la Fania All Stars y Willie Colón.
En un panorama latino dominado por el urbano y la inmediatez digital, Día 3 apuesta por el groove orgánico y la intensidad emocional. Más que un simple lanzamiento, el disco se presenta como una declaración de principios: el amor no solo como temática romántica, sino como fuerza vital y transformadora.





