La exintegrante de ‘The Real Housewives of Orange County’ Vicki Gunvalson podría estar sufriendo del mismo parásito que la exestrella de ‘The Real Housewives of Beverly Hills, Brandi Glanville.
Gunvalson, de 63 años, afirmó en el episodio del viernes 25 de julio de ‘Jeff Lewis Live’ de SiriusXM, que sus seres queridos han observado que no ha sido “la misma” desde que regresó en 2023 de unas vacaciones en Marruecos para ‘The Real Housewives Ultimate Girls Trip’ con Glanville, de 52 años.
“Tengo el estómago hinchado, no me siento bien. Me siento cansada”, dijo Gunvalson. “Ahora mismo estoy como: ‘¿Por qué siempre me siento lenta?’ No hago popó. De verdad, me cuesta mucho. Tal vez una vez a la semana, si acaso. Es una bolita la que sale. Eso es todo”.
Gunvalson señaló que se somete a limpiezas de colon “tres veces por semana” y que le dijeron que su intestino está “lleno de parásitos”. La exfigura de Bravo explicó que toma ivermectina, pero supuestamente “no está matando” al parásito.
Mientras lidia con este tema de salud, Gunvalson comentó que Glanville está “con mucho dolor” y tiene un parásito “muy grande”. Gunvalson afirmó que la salud de Glanville es “al cien por ciento” consecuencia del viaje a Marruecos, donde asegura que “todas nos enfermamos”. Gunvalson también señaló que había un bufé “hermoso” todas las mañanas durante el viaje, pero estaba “lleno de moscas”.
“Todas nos enfermamos cuando fuimos a Marruecos. Han pasado cuatro años y la cara de Brandi… ella tiene un parásito. Se mueve. Se le va a la boca”, afirmó Gunvalson. “Es grave”.

Glanville ha estado lidiando con una condición médica desconocida por casi dos años. Al detallar su lucha por salud, Glanville dijo a Luxury Handbag Shopping en abril que ha gastado miles de dólares intentando encontrar respuestas y acceder a un tratamiento adecuado.
“Ya no tengo dinero. He perdido más de seis cifras”, dijo. “No tengo los medios para ir a ninguna parte en este momento. Todos los días estoy en internet, investigando algo distinto. Es agotador. Me consume por completo”.
Glanville señaló que ha gastado más de $113,000 dólares buscando un tratamiento fuera de su seguro médico, alegando que agotó todas las opciones que cubría Kaiser.
“Solo quiero encontrar un médico que se proponga ayudarme”, expresó Glanville. “Y no solo a mí, también a esas otras pobres mujeres que han estado pasando por esto tanto tiempo, y a hombres también. Algunos hombres me han contactado. Siento empatía por ellos, sé exactamente de qué hablan y la presión en la cabeza, cómo sienten que va a explotar. … Estoy al límite”.






