Juliana Marins, la influencer de senderismo que cayó desde un volcán en Indonesia el 21 de junio, falleció por una hemorragia interna causada por daño en los órganos y fracturas óseas, según reveló una autopsia.
La turista brasileña, que tenía 26 años, cayó por un acantilado cerca de un sendero junto al cráter del monte Rinjani, que tiene una altura de 3,600 metros sobre el nivel del mar. El accidente provocó una búsqueda de tres días, que concluyó el 24 de junio cuando las autoridades finalmente encontraron su cuerpo.
Las pruebas indicaron que Marins sobrevivió a la caída inicial y se cree que falleció menos de veinte minutos después de que comenzara la hemorragia. Sus heridas “se debieron a un traumatismo contundente pocas horas antes de que el cuerpo fuera recuperado”, según un reporte de Agencia Brasil.
La autopsia también mostró que las lesiones en el abdomen que afectaron su sistema respiratorio fueron las más graves.
Se espera que los resultados finales de la autopsia estén disponibles en aproximadamente dos semanas e incluirán pruebas toxicológicas. La forense dra. Ida Bagus Putu Alit confirmó que “no había señales de hipotermia ni de sufrimiento prolongado tras la lesión”. Calculó la hora de la muerte entre la 1 y las 13 horas del día en que recuperaron su cuerpo.
“El gobierno brasileño informa, con profunda tristeza, el fallecimiento de la turista brasileña Juliana Marins, quien cayó desde un acantilado que rodea el sendero junto al cráter del monte Rinjani”, expresó la cancillería brasileña en un comunicado traducido por CBS News ese mismo día.
El comunicado continuó así: “Al término de cuatro días de trabajo, dificultados por las condiciones adversas de clima, el terreno y la visibilidad en la región, los equipos de la Agencia Nacional de Búsqueda y Rescate de Indonesia localizaron el cuerpo de la turista brasileña”.
Una cuenta de Instagram creada para informar sobre el esfuerzo de búsqueda superó rápidamente el millón de seguidores. Una publicación de su familia también confirmó su fallecimiento.
“Hoy el equipo de rescate logró llegar al lugar donde estaba Juliana Marins. Con gran tristeza, informamos que no sobrevivió”, se leía en la publicación. “Seguimos muy agradecidos por todas las oraciones, mensajes de cariño y apoyo que hemos recibido”.
La familia ha solicitado una segunda autopsia para confirmar la fecha y hora de la muerte de Marins, además de esclarecer cualquier información que las autoridades indonesias pudieran haber omitido.
Un jefe policial local confirmó que los investigadores aún están entrevistando a testigos, incluyendo a un organizador de excursiones y a un guía local.
El guía de Marins, Ali Musthofa, niega haber actuado con negligencia, alegando que recomendó a la senderista descansar mientras él se ausentó no más de tres minutos. Cuando regresó, ella ya no estaba. Aseguró que pudo escuchar cómo Marins pedía ayuda en ese momento, pero no logró alcanzarla.





