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Francisco, el papa futbolero: su eterno amor por San Lorenzo y el fútbol más allá del cielo

Papa Francisco.
Papa Francisco en 2014.Photo by Alexander Hassenstein/Bongarts/Getty Images

Para Jorge Mario Bergoglio, el fútbol nunca fue solo un juego. Aunque su talento con la pelota era limitado (él mismo se describía como un “pata dura”, torpe para jugar), su pasión fue inmensa. Desde chico, en el barrio de Flores, soñaba con los goles de San Lorenzo, su equipo del alma, al que siguió incluso después de convertirse en el papa Francisco. A los 88 años, el pontífice falleció dejando tras de sí una estela de espiritualidad… y de fervor futbolero.

Francisco llevó su amor por el “Ciclón” hasta el mismísimo Vaticano. Recibió a equipos de todo el mundo, bendijo camisetas albicelestes y celebró como hincha cuando San Lorenzo ganó la Copa Libertadores en 2014. Tanto fue su impacto que el club anunció que su nuevo estadio llevará su nombre, aunque él mismo confesó que prefería la humildad a los homenajes.

El fútbol argentino también tuvo en Francisco a un fan devoto. Vivió las glorias de la selección en los Mundiales de 1978, 1986 y 2022, y tuvo encuentros memorables con figuras como Diego Maradona y Lionel Messi. Sin embargo, al ser consultado sobre el mejor jugador de todos los tiempos, sorprendió al elegir a Pelé por encima de los ídolos argentinos. Para Francisco, el brasileño era “el más completo y elegante que ha pisado una cancha”.

Papa Francisco con Diego Armando Maradona.
Papa Francisco con Diego Armando Maradona. Photo by Pier Marco Tacca/Getty Images

En su autobiografía ‘Esperanza’ (2025), recordó con nostalgia al legendario equipo de San Lorenzo de 1946. Aquel once, con nombres como Pontoni, Martino y Farro, fue el que robó su corazón de niño. Años después, seguía recitándolo como si aún estuviera sentado en las gradas del Viejo Gasómetro, acompañado por su padre.

A pesar de su afición desmedida, Francisco no se limitó al fútbol. Promovió el deporte como herramienta de inclusión y superación. Desde mensajes grabados para el Superbowl, hasta discursos inspiradores en audiencias papales, defendió el juego limpio, la entrega colectiva y el poder transformador del deporte.

Papa Francisco con Gianluigi Buffon y Lionel Messi.
Papa Francisco con Gianluigi Buffon y Lionel Messi. Photo by Claudio Villa/Getty Images

En Italia, donde también se lo vinculaba con la Juventus por sus raíces piamontesas, su fallecimiento dejó un vacío en el mundo deportivo. La Serie A pospuso partidos, el Comité Olímpico decretó minutos de silencio y figuras como Buffon y Gravina lo despidieron con palabras llenas de afecto y admiración.

A lo largo de su pontificado, Francisco se mostró como un hincha auténtico, sin filtros ni poses. “De Jorge Mario Bergoglio a Francisco, hubo algo que jamás cambió: su amor por el Ciclón”, escribió San Lorenzo en su despedida. Un amor que, como él, ya es eterno.

Porque aunque nunca levantó una copa como jugador, Francisco sí ganó el partido de los corazones, demostrando que se puede ser un papa… y un fanático con toda el alma.

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