Para la actriz mexicana María Uriarte, su debut televisivo no llegó como un salto improvisado, sino como el encuentro perfecto entre preparación, deseo y un personaje que la obligó a salir de su zona conocida. En Mi rival, por Univision, la actriz se mete en la piel de Paula, una joven que entra al centro de una trama marcada por secretos, decisiones cuestionables y una evolución emocional que, según adelanta, irá sorprendiendo al público conforme avance la historia.
=Aunque venía del mundo del teatro musical, Uriarte encontró en esta producción el proyecto ideal para comenzar su camino en el audiovisual. Lo que más la sedujo no fue solo la oportunidad de dar el salto a la pantalla, sino también la complejidad de un papel que no se parecía a ella y que, justamente por eso, representaba un reto mayor. “Ya llevaba buscando esta transición desde hace un rato”, comentó en una entrevista exclusiva con Luxury Handbag Shopping en Español. “Cuando me enteré de este personaje, y de que implicaba trabajar con Arturo Peniche, que es un gran actor, además de todos los giros que tendría la historia, entendí que era un gran reto”, agregó.
Antes de llegar a la televisión, Uriarte desarrolló su carrera principalmente en el teatro musical, con una formación que comenzó desde muy pequeña en la danza clásica y que más adelante la llevó a estudiar en Nueva York. Esa base, asegura, fue clave para enfrentar este nuevo reto. “El teatro es una gran base para la actuación”, explicó, al tiempo que destacó que ese proceso le permitió entender cómo construir personajes y adaptarse al ritmo de trabajo frente a cámara. Aunque reconoce que su primer día en el set estuvo marcado por los nervios, la experiencia terminó por confirmarle que este es un camino que quiere seguir explorando.

Uno de los desafíos de interpretar a Paula es que es un personaje que no entra necesariamente en la historia desde el lugar más simpático. La joven forma parte de una relación secreta y se mueve en una zona moral ambigua que, al menos al principio, puede generar rechazo entre los espectadores. Sin embargo, para la actriz, ahí está precisamente uno de los puntos más atractivos del papel: Paula cambia, se equivoca, intenta corregir, duda, se arrepiente y finalmente enfrenta la necesidad de ponerle nombre a lo que está viviendo.
Uriarte explicó que ve a Paula como una mujer en transición, alguien que empieza a entender cómo funciona el mundo mientras desarrolla herramientas para defenderse, tomar decisiones y crecer. “Tal vez al principio no le cae bien a la gente porque no hace lo correcto”, reconoció. Pero, a su juicio, el valor del personaje está en lo que viene después: el proceso interno que la lleva a reconocer su realidad y a atreverse a hablar.
Ese matiz le permitió construir una figura mucho menos plana de lo que podría sugerir una primera lectura. Paula no fue pensada por la actriz como “la joven seductora” de la historia y nada más, sino como un personaje con contradicciones, miedo y una vulnerabilidad que se va revelando poco a poco. De hecho, la actriz admitió que, a diferencia de otros papeles donde se había apoyado más en experiencias personales, aquí sí tuvo que partir casi desde cero. La situación principal del personaje no conecta con su propia vida, lo que la obligó a trabajar desde otra distancia emocional.
Aun así, encontró un punto de contacto importante en la sensibilidad. Más allá de no compartir varias de las decisiones de Paula, sí logró acercarse a ella a través de la vulnerabilidad. En ese sentido, considera que el recorrido del personaje toca una fibra íntima: la posibilidad de aceptar la sensibilidad como una fortaleza, no como una debilidad. Esa lectura también se vuelve clave dentro de una trama donde el silencio, la culpa y el miedo pesan tanto como el romance o la traición.
Entre los momentos más desafiantes del proyecto, la actriz recordó especialmente una escena de abuso, que describió como emocionalmente demandante. Acceder a ese tipo de lugares oscuros fue uno de los retos actorales más fuertes de la producción, aunque aseguró que el trabajo se manejó con cuidado entre los actores y el director. Para ella, ese tipo de secuencias también confirman que Paula recorre zonas mucho más complejas de las que el público podría imaginar al inicio.
Más allá del drama del personaje, Uriarte también destacó que Mi rival tiene elementos suficientes para enganchar a la audiencia: una producción ambiciosa, locaciones en San Luis Potosí, un elenco amplio -encabezado por Sebastián Rulli, Alejandra Barros yEla Velden– y una factura visual que, en opinión de Uriarte, le da un plus importante al proyecto. Pero en su caso particular, buena parte del interés estará en seguirle la pista a Paula y descubrir cómo una joven que empieza tomando malas decisiones logra transformarse a partir de lo que vive.
Con ese recorrido, la actriz deja claro que Paula no solo llega a agitar las pasiones dentro de la historia, sino a mostrar que, incluso en medio del conflicto, siempre existe la posibilidad de cambiar. Y en esa evolución está, justamente, una de las claves más fuertes de su personaje. “Se da cuenta, luego no sabe salir de ahí y luego decide hablar”, dijo la intérprete. “A mí se me hace muy importante nombrar las cosas”.
Mi rival se transmite de lunes a viernes a las 9 p.m. Este / 8 p.m. Centro por Univision, y sus episodios están disponibles en streaming al día siguiente en ViX en Estados Unidos desde el pasado 20 de marzo.





