La tercera y última temporada de El extraño retorno de Diana Salazar promete cerrar con broche de oro, y en entrevista exclusiva con Luxury Handbag Shopping en Español, los actores Arap Bethke y Rubén Sanz, quienes encarnan a los antagonistas más complejos de la historia, nos regalaron una charla llena de revelaciones, tensión narrativa y hasta sucesos paranormales.
Rubén Sanz, quien interpreta al siniestro Fray Rodrigo, dejó caer lo que podría ser un spoiler monumental para los fans: “Está pendiente en el último capítulo, ¿vale? Pero yo no te he dicho nada, ¿vale?”, respondió con picardía cuando se le cuestionó si su personaje, cuya alma ha sido el epicentro de los acontecimientos trágicos, llegará finalmente a la historia de la actualidad.
Su respuesta no solo encendió la expectativa, sino que también abrió la puerta a múltiples teorías entre los seguidores que esperan ver si el fray, con todos sus oscuros pendientes, logra regresar a una nueva vida.
Fray Rodrigo: mente retorcida, alma inquietante

Más allá del spoiler, Rubén profundizó sobre la mente perversa de su personaje. “Qué tipo más truculento, qué tipo más loco… tenía ese punto psicótico de esa gente que de verdad es preocupante porque no sabes lo que piensan”, confesó. En su construcción actoral, el actor se sumergió en un mundo donde lo sagrado y lo profano se cruzan peligrosamente. “Fray Rodrigo es el que cree representar a Dios, pero también roba. ¿Está ahí por fe o por poder?”, cuestiona, reflejando los dilemas éticos del personaje.
Por su parte, Arap Bethke, quien da vida a Joaquín Núñez en el presente y a Lucas Treviño en el pasado, también reflexionó sobre las zonas grises de su personaje. “Se enamora absolutamente de su paciente y rompe la línea del código profesional. No les recomendaría ir a terapia con Joaquín”, bromeó. Este conflicto entre lo ético y lo emocional es una de las claves que, según Bethke, mantendrán al público atrapado en esta tercera entrega.
Escenas íntimas: entre la pasión y la incomodidad

Ambos actores abordaron otro de los elementos candentes de la serie: las escenas de alto voltaje emocional y físico.
Lejos de lo que el espectador podría imaginar, rodarlas es una experiencia más técnica que sensual.
“Detrás de cámara hay 50 personas viéndote, todo tiene que ser muy técnico, muy respetuoso, pero también sensual”, explicó Bethke. Destacó también la profesionalidad de su compañera Angelique Boyer, quien facilita la creación de escenas creíbles sin perder la ética en el set. “Lo único que quieres después es comerte una dona y un helado”, agregó entre risas.
¿Ficción o realidad? Sucesos paranormales en el set

No podía faltar el toque sobrenatural, y los actores confirmaron que algunas grabaciones dejaron al equipo con la piel de gallina. “En una regresión de Diana, una puerta se cerró sola. Fue muy raro”, relató Bethke.
Grabaciones en haciendas con pasados oscuros –donde hubo esclavitud y muertes injustas–, y escenas intensas como los latigazos a Diana, dieron pie a una atmósfera densa que traspasaba la ficción. “Espero tener un angelito que me proteja”, comentó Rubén, entre risas, aunque no del todo convencido.
Ambos coincidieron en que estos lugares y las historias que encarnan deben ser tratados con respeto, pues evocan energías que no siempre pueden explicarse racionalmente.
El ciclo está por cerrarse
La espera está por terminar. La tercera temporada de El extraño retorno de Diana Salazar se estrena este 11 de abril, exclusivamente por ViX Premium, con todos los episodios disponibles desde el primer día. Diana (Angelique Boyer) está decidida a romper el ciclo de sufrimiento que une a cuatro almas reencarnadas. La serie promete respuestas, nuevas sorpresas y, quizás, un cierre tan místico como inolvidable.
Si Fray Rodrigo regresa o no en la actualidad… eso, como dice Rubén, lo sabremos en el último capítulo.





