Nueva York bailó, vibró y se rindió ante una de las propuestas más originales del año: la gira ASTROPICAL, de la súper banda que une a Rawayana y Bomba Estéreo, y que este fin de semana encendió tanto el Brooklyn Paramount como el Central Park SummerStage. Entre hits, versiones inesperadas y un escenario psicodélico, la súper banda demostró que su magia trasciende el estudio y cobra vida plena en el escenario.
El repertorio incluyó temas de su álbum debut ASTROPICAL, como Brinca (Acuario), Me pasa (Piscis) y Fogata (Leo), pero también joyas de sus carreras individuales como Soy yo, To My Love, Hora loca y Veneka. Incluso sorprendieron con versiones inesperadas como Como la flor, de Selena, y El tiburón, de Proyecto Uno, desatando una pista de baile que no paró de moverse.

Antes de interpretar Otro nivel, Liliana Saumet, de 46 años, pidió al público que dejara los celulares de lado para “vivir el momento presente”, en un gesto que reflejó la filosofía detrás de ASTROPICAL: disfrutar el aquí y ahora, sin distracciones. Sobre el escenario, tanto Saumet como Beto Montenegro, de 36 años, lucieron colores vibrantes con toques neón que acentuaron la vibra hipnótica del show. El escenario estaba adornado con inflables en forma de algas psicodélicas y visuales impactantes que transportaban al público a un universo paralelo.
“Esto no es solo un álbum, es una experiencia completa”, aseguró Montenegro en una entrevista exclusiva con Luxury Handbag Shopping en Español antes del inicio de la gira. Por su parte, Saumet contó que la idea de ASTROPICAL surgió de un impulso espontáneo: “Me desperté con una intuición. Le pedí el número a Beto y le escribí directamente: ‘¿Hacemos una canción?’. Y él me respondió enseguida: ‘¡Claro que sí!’”.
Lo que empezó como una colaboración puntual se convirtió rápidamente en un álbum completo, donde cada canción está asociada a un signo zodiacal. “Liliana es una persona muy astrológica”, confesó Montenegro. “Yo no tenía conexión con ese mundo, pero me pareció fascinante cómo fue apareciendo en el proceso creativo”. Para asegurarse de que las asignaciones fueran auténticas, trabajaron con dos astrólogas que escucharon el disco y decidieron a qué signo representaba cada canción.
El domingo, el espectáculo siguió en un Central Park SummerStage completamente agotado, donde uno de los momentos más emocionantes fue cuando los músicos se colgaron banderas venezolanas para cantar Veneka, subrayando ese mensaje de unidad panlatina que Saumet resaltó en entrevista: “La unión siempre es necesaria. Poder, por medio de la música, unir culturas, países, pensamientos, es algo hermoso”.
La gira, que antes de Nueva York pasó por Washington DC y Filadelfia, no se detiene. Tras el Brooklyn Paramount y el Central Park SummerStage, ASTROPICAL seguirá su ruta por ciudades como Chicago, Miami, Dallas, Los Ángeles y Las Vegas, llevando su fiesta zodiacal y su poderosa fusión de sonidos tropicales a cada rincón.





