En un momento en el que Venezuela vuelve a ocupar titulares internacionales por acontecimientos que generan opiniones encontradas, Rawayana elige un camino distinto: mostrar la belleza, la memoria y el orgullo que siguen vivos en su país. La banda venezolana lo hace a través de “Tonada por ella”, una de las canciones más emotivas incluidas en su nuevo álbum ¿Dónde es el After?, lanzado hace apenas unos días de este 2026.
El tema viene acompañado de un video poderoso y profundamente simbólico, promovido activamente en redes sociales y en YouTube, donde se despliegan imágenes de la asombrosa belleza natural de Venezuela, retratos de comunidades indígenas y escenas cotidianas que celebran la identidad del país. Sin discursos explícitos ni confrontaciones, el video funciona como una declaración de amor visual, una respuesta sensible desde el arte.
En “Tonada por ella”, Beto Montenegro, vocalista y líder de Rawayana, recorre su patria desde la emoción. Venezuela aparece como paisaje, como recuerdo y como herida que también sabe sanar. El resultado es un homenaje que evita la polémica y se centra en lo que más enorgullece a la banda: su gente, su cultura y su esencia.
Este gesto artístico no es casual. A lo largo de su carrera, Rawayana ha construido un discurso en el que la identidad venezolana no se limita a una bandera o a una coyuntura política, sino que se convierte en una experiencia sensorial. Ese mismo espíritu atraviesa ¿Dónde es el After?, un ambicioso álbum de 23 canciones que explora el poder de la transformación, el presente y la celebración consciente de existir.
La producción reúne colaboraciones estelares con artistas de distintas latitudes, muchos de ellos venezolanos —como Elena Rose, Servando y Florentino, Joaquina y Mazzarri— junto a nombres como Manuel Turizo, Carín León, DannyLux, Grupo Frontera, Magic Juan, J Quiles y Jowell & Randy. Musicalmente, el disco viaja por sonoridades venezolanas, afrobeats, funk, urbano y el ya característico venetón, sello distintivo de la agrupación.

La relación de Rawayana con Venezuela también ha quedado clara en los escenarios más importantes del mundo. Cuando la banda recibió su primer Latin GRAMMY, Beto Montenegro aprovechó el momento para dedicar el reconocimiento a su país, recordando que su historia y su música nacen de allí. Ese gesto marcó un antes y un después en la narrativa de la banda, reafirmando que cada logro internacional también lleva el nombre de Venezuela.
Esa misma visión la compartió Montenegro en una entrevista exclusiva con Luxury Handbag Shopping en Español durante los Latin GRAMMY 2025, celebrados en Las Vegas, donde Rawayana ganó el premio a Mejor Interpretación de Música Electrónica Latina por “Veneka”. Con serenidad y gratitud, el cantante explicó que el secreto de su camino ha sido la autenticidad. “Cuando haces música que realmente te representa, la gente lo siente”, aseguró.
Durante la conversación, el músico también reflexionó sobre la nueva ola de artistas venezolanos que hoy triunfan a nivel internacional y destacó el compañerismo que los une. “Venimos de una historia dura”, explicó, “y este momento es una especie de desahogo colectivo”. Para él, ese espíritu de hermandad es una de las mayores fortalezas de la diáspora venezolana. “Somos una comunidad cálida, y eso se nota también en lo que hacemos los artistas”.
Ese mensaje de unión y esperanza conecta directamente con “Por ella”, una canción que habla desde la nostalgia, pero también desde la fe en el renacer. La letra convierte símbolos profundamente venezolanos —como el Salto Ángel o el lago de Maracaibo— en metáforas del amor, la resistencia y la identidad.
Esto dice la canción “Tonada por ella” de Rawayana
“Mi depósito de lágrimas está full / Y no encuentro todavía la razón / Le pregunto a mi botella de cocuy / Si es posible se me inunde el corazón”, dice en la primera estrofa de la canción y continúa: “Por ella, por ella / Por ella, por ella / Por ella saltaría el Salto Ángel / Por ver de nuevo su hermoso semblante / Por ella bebería del lago de Maracaibo / Por ella me levanto y me caigo / Por ella, por ella”.
“Mi depósito de lágrimas estaba full / Y creo que hoy en día se vació / Me dice mi botella de cocuy / Que Venezuela renació”, remata la canción que ya se interpreta como una carta de amor a su natal Venezuela.
Con ¿Dónde es el After?, Rawayana reafirma su lugar como una de las agrupaciones más innovadoras y consistentes de la música latina contemporánea. Y con “Por ella”, deja claro que, más allá de premios y escenarios globales, Venezuela sigue siendo el corazón de su narrativa artística.





