El regreso de Raphael a los escenarios ya tiene fecha. Después de meses de incertidumbre tras su diagnóstico de linfoma cerebral, el cantante español se encuentra en plena fase de recuperación y listo para retomar su gran pasión: la música.
Según lo previsto, su esperado retorno será el próximo 5 de julio en el festival Starlite de Marbella, un evento que marcará su reencuentro con el público tras un proceso de rehabilitación que ha incluido sesiones de logopedia para reconstruir y fortalecer su voz.
Todo comenzó el pasado mes de diciembre, cuando “El divo de Linares”, de 81 años, sufrió un grave revés de salud mientras grababa un especial navideño con el programa español ‘La Revuelta’.
Su estado requirió una atención médica inmediata y, tras varias pruebas, se confirmó que padecía un linfoma cerebral, según informó su agencia de representación RLM, a través de un comunicado de prensa en Instagram.
Desde entonces, Raphael se ha centrado en su tratamiento, recibiendo quimioterapia de forma ambulatoria y rodeado del apoyo incondicional de su familia, especialmente de su esposa, Natalia Figueroa.
Cuando fue hospitalizado, Figueroa atendió a los medios que se acercaron al Hospital Clínico San Carlos y soltó dos palabras que transmitieron alivio a los fans: “Está bien”. Según reseñó La Nación en aquel momento, Raphael pasó la noche consciente y en compañía de sus hijos, Jacobo, Alejandra y Manuel.
El intérprete, que ha vendido más de 70 millones de álbumes, hasta en siete idiomas, se casó con la periodista española Natalia Figueroa en 1972, por lo que suman 52 años de matrimonio. Ella tiene 85 años.
Raphael trabaja con un logopeda para rehabilitar su voz
Uno de los aspectos más importantes de su recuperación ha sido la rehabilitación vocal, que no solo es su herramienta de trabajo, sino un sello distintivo.
De acuerdo con una publicación de la revista rosa Diez Minutos, Raphael ha seguido un estricto programa de sesiones con un logopeda en la clínica RV ALFA, en Madrid. El artista ha sido constante en su asistencia a las terapias y siempre acompañado por su esposa.
“Muy constante, el artista no falta a sus sesiones”, destaca la publicación, que también recoge imágenes de Raphael ingresando al centro médico, evidenciando el compromiso con la recuperación.
Desde el inicio del tratamiento, Raphael ha mantenido una actitud positiva y determinada. Según reseña Infobae, su hijo Manuel Martos confirmó que la evolución del cantante ha sido favorable y que su deseo de volver a los escenarios sigue intacto.
“Mi padre echa de menos cantar, es lo que más le gusta en el mundo”, comentó Martos.
Con la fecha de su regreso ya establecida, Raphael se prepara para reencontrarse con su público, demostrando una vez más su fortaleza y su eterno amor por la música.
Además del linfoma cerebral, “El divo de Linares” ha tenido otros desafíos en su salud. En 2003 fue diagnosticado de cirrosis hepática, atribuida a un excesivo consumo de alcohol en el pasado. También se ha recuperado de infecciones pulmonares y durante la pandemia se enfrentó al COVID-19.
Y por si fuese poco, en 1985 padeció de Hepatitis B. Sin embargo, Raphael ha demostrado ser un roble, apoyado por la familia, la música y los fans.





