Fernando Báez Sosa tenía apenas 18 años cuando su nombre quedó grabado para siempre en la memoria de los argentinos y, más tarde, en la de millones de espectadores alrededor del mundo, gracias a la serie ‘50 segundos’, estrenada el pasado 13 de noviembre en Netflix.
Antes de convertirse en símbolo de injusticia y de un reclamo social que aún resuena, Fernando era un chico común, lleno de sueños, que vivía en Buenos Aires junto a sus padres, Silvino Báez y Graciela Sosa, una pareja trabajadora que había emigrado de Paraguay en busca de un futuro mejor.
El 18 de enero de 2020, durante unas vacaciones con amigos en la ciudad de Villa Gesell, su vida dio un giro trágico: minutos después de un altercado dentro del boliche Le Brique, fue atacado en la calle por un grupo de ocho jóvenes.
En menos de un minuto, una brutal golpiza le arrebató la vida, un crimen que quedó registrado en celulares de testigos, e incluso, uno de sus agresores grabó la escena antes de sumarse al ataque. El caso generó conmoción inmediata. La difusión de los videos, las declaraciones de testigos y la crueldad del ataque desataron una ola de indignación en Argentina.
Quién era Fernando Báez Sosa
1. Un joven con sueños claros y una vida tranquila
Nació y creció en Buenos Aires, donde cursó la secundaria y comenzó a construir un camino propio. Quienes lo rodeaban, lo describían como un joven alegre, respetuoso y reservado, con una sensibilidad que se traducía en el cariño hacia él.
A los 18 años ya tenía un horizonte definido: quería estudiar Derecho para ayudar a otros y retribuir el esfuerzo que sus padres habían hecho toda su vida. Ese sueño lo acompañó hasta sus últimos días.
2. Hijo único de una familia de inmigrantes
Silvino Báez y Graciela Sosa habían emigrado de Paraguay buscando estabilidad y mejores oportunidades. En Fernando encontraron no solo a su único hijo, sino también la esperanza de un futuro próspero.
La relación entre los tres era estrecha y profundamente afectuosa. Las metas de Fernando, como la de convertirse en abogado, eran vistas por su familia como una recompensa al esfuerzo de tantos años.
3. Estaba de vacaciones cuando ocurrió la tragedia
En enero de 2020, Fernando viajó con un grupo de amigos a Villa Gesell, una ciudad al extremo este de la provincia de Buenos Aires, para disfrutar de unos días de verano. El viaje prometía ser una experiencia típica para jóvenes de su edad, pero la noche del 18 de enero todo acabó en tragedia.
Fernando asistió al boliche Le Brique, con sus amigos y se produjo un altercado menor con otro grupo de exjugadores de rugby. Nadie imaginó que ese incidente sería el preludio de uno de los crímenes más impactantes de la historia reciente de Argentina.

4. Fue atacado brutalmente en segundos
Emboscado y sin posibilidad de defenderse, el joven recibió una cruel golpiza. Las heridas fueron tan graves que Fernando falleció poco después. La brutalidad del ataque, la rapidez con la que ocurrió y las imágenes difundidas provocaron una reacción nacional sin precedentes.
5. Los atacantes están en prisión
Cinco de ellos: Máximo Thomsen, Ciro Pertossi, Enzo Comelli, Matías Benicelli y Luciano Pertossi, fueron condenados a prisión perpetua por el crimen, tras el veredicto leído el 6 de febrero de 2023, reseña CNN.
Los otros tres: Ayrton Viollaz, Blas Cinalli y Lucas Pertossi, fueron acusados de ser partícipes secundarios del hecho y recibieron una pena de 15 años de cárcel. El documental muestra cómo los rugbiers fueron identificados a través de las redes sociales y tenían antecedentes de peleas en banda.
6. Un caso viral y de indignación
Los videos del ataque comenzaron a circular en redes sociales y noticieros pocas horas después, generando conmoción. Millones de personas se identificaron con la víctima: un joven común, sin antecedentes y sin conflictos.
Pero la indignación creció aún más cuando salieron a la luz mensajes y audios que los propios agresores enviaron tras el crimen, algunos de ellos incriminándose sin saberlo.
7. Sus padres buscaron justicia
Desde el primer momento, Silvino y Graciela asumieron un rol de enorme fortaleza pública. Asistieron a cada audiencia del juicio, organizaron marchas pacíficas y se convirtieron en un símbolo de dignidad en medio del dolor.
La sociedad los acompañó masivamente: miles de personas salieron a las calles para pedir justicia por Fernando, dejando su nombre como un símbolo de la lucha contra la violencia juvenil.
8. Su historia y el crimen ahora están en Netflix
‘50 segundos’, que hace alusión al tiempo del ataque donde murió Fernando, es una miniserie documental que reconstruye el caso a través de entrevistas, archivos judiciales y videos reales. El enfoque de la producción no busca solo narrar un crimen, sino recordar quién era Fernando y por qué su muerte marcó a todo un país.
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