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Actuar, dirigir, sanar: la historia de Mayra Hermosillo, la artista mexicana que hace cine para curar viejas heridas (Exclusiva)

Mayra Hermosillo
Mayra HermosilloAlberto Rebelo I Cortesía GET Agency

Mayra Hermosillo creció en una casa llena de mujeres, sin espacio para la intimidad, pero sí con abundancia de historias compartidas, tensiones, afecto y complicidad. Fue ese universo el que, décadas después, se convirtió en la materia prima de Vainilla, su primer largometraje como directora, presentado este año en el prestigioso Festival de Cine de Venecia.

“Hice Vainilla porque tenía miedo de no ser actriz”, confesó Hermosillo en una entrevista exclusiva con Luxury Handbag Shopping en Español. El miedo a quedar fuera de la industria la empujó a escribir, no para escapar de su realidad, sino para transformarla. Y en el proceso, se encontró a sí misma como artista, más allá del encasillamiento.

Mayra Hermosillo, de 38 años, es conocida por su trabajo en series como Narcos: México y Las viudas de los jueves, pero encontró en la dirección una forma de sanar heridas, personales y profesionales. Vainilla es una película profundamente íntima, inspirada en su infancia mexicana en Torreón, Coahuila, donde vivió bajo el mismo techo con su madre, abuela, bisabuela, tías y una nana. Siete mujeres compartiendo espacio, emociones y silencios difíciles de sostener.

“Yo crecí sin puerta en el baño. En mi casa no había espacio para secretos”, compartió la actriz, quien aseguró que esa convivencia marcó su forma de ver el mundo y de crear. En Vainilla, esa falta de privacidad se traduce en una narrativa profundamente sensible, donde las emociones no se dicen, pero están en todas partes.

Más allá del logro profesional, el rodaje de la película fue un desafío emocional. Hermosillo eligió trabajar con personas muy cercanas —incluso escribió algunos personajes pensando en sus mejores amigas—, una decisión que, según reconoce, le trajo momentos de dolor. “Con quien decides crear, tienes un hijo. Y si algo sale mal, ese hijo sigue existiendo”, reflexionó.

Mayra Hermosillo
Mayra Hermosillo Alberto Rebelo I Cortesía GET Agency

A pesar de esos tropiezos, Vainilla se convirtió en un espejo para Hermosillo, una forma de reconciliarse con su historia personal. A lo largo de la conversación, explicó que durante años miró su vida desde la carencia —la ausencia del padre, la falta de dinero, la invisibilidad—, pero que esta película le permitió también reconocer lo que sí tuvo: vínculos sólidos, compañía constante y una familia que, pese a todo, encontró formas de sostenerse.

Este 2025 también marcó su regreso a la pantalla con la serie Los Gringo Hunters, de Netflix, donde interpreta a Gloria Carbajal. Durante la entrevista, explicó que el proyecto la conmovió profundamente porque el personaje está inspirado en una mujer real que perdió la vida en una misión, y el primer capítulo está dedicado a ella en los créditos.

Sobre lo que viene, Hermosillo prepara su segunda película como directora, Cuchita, también basada en experiencias personales y para la que está en proceso de buscar financiamiento, y participa en Los iluminados, un largometraje sobre cultos y creencias extremas. Además, está a punto de estrenar Insecta, su primer filme de terror, un género que, según ella, “permite explorar lo psicológico desde lo simbólico”.

Aunque afirma que aún le cuesta exponerse, está aprendiendo a habitar esa visibilidad desde otro lugar. “Me da miedo la crítica. Siempre me he sentido insuficiente, pero estoy entendiendo que no tengo que esconderme para protegerme”, reconoció.

Con Vainilla, Hermosillo no solo dirigió una película, sino su propia vida hacia un lugar nuevo: uno donde el arte no es solo oficio, sino una forma de sanarse a sí misma y contar, por fin, su propia versión de la historia.

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