Parece increíble pensar que, con todo lo que Ela Taubert ha conquistado en el último año —un Latin Grammy como ‘Mejor Nuevo Artista’, millones de reproducciones en plataformas y colaboraciones soñadas con Joe Jonas y Morat— recién en mayo haya lanzado su primer álbum. Con ‘Preguntas a las 11:11’ la cantante colombiana transformó sus dudas en canciones y abrió una etapa distinta en su vida y en su carrera.

Dos meses después de ese estreno, su camino sigue sumando sueños cumplidos y nuevas experiencias. La más reciente: su debut en el icónico escenario del SummerStage de Central Park, en Nueva York, y uno muy grande por venir, que anunció esa misma noche: su primera gira por Estados Unidos.
En una conversación exclusiva con Luxury Handbag Shopping en Español luego de su concierto en el icónico parque neoyorquino, Ela Taubert, de 24 años, habló con la naturalidad de quien todavía se sorprende por todo lo que está viviendo. “Esta vez me conecté mucho con mi niña interior —confesó—. No encendí el alter ego, por primera vez dije: quiero disfrutármelo como cuando tenía 13 años. Me divertí más, sentí la experiencia de verdad, siendo la niña más pequeña. La energía de la gente era muy linda, podías sentir el sueño vivo”.
Nueva York y las primeras veces
Si hay una ciudad que atraviesa la historia de Ela, esa es Nueva York. La primera vez que vio su cara en una pantalla de Times Square fue un impulso para seguir soñando en grande. Ahora regresó para vivir otra primera vez: cantar en el Central Park. “Crecí viendo a los artistas favoritos de mi mamá tocar ahí -dice-. Siempre lo vi como un símbolo: cuando alguien toca en Nueva York es porque hay algo especial pasando. Para mí era como un ‘vas por buen camino’”.
El concierto se transformó en una tarde de descubrimientos: cantar casi todo su disco en vivo por primera vez, anunciar su primera gira por Estados Unidos y compartir escenario con Camilo, uno de los artistas que más admira. “También crucé el puente de Brooklyn, algo que siempre quise hacer. Fue un viaje muy simbólico. Nueva York me sigue regalando esas primeras veces que nunca olvidas”, cuenta.

La bandera y las raíces
En medio de la multitud, alguien le alcanzó la bandera de Colombia. La imagen de Ela, envuelta en los colores de su país, emocionó a todos. “Me llenaron los ojos de lágrimas. Toda la vida había soñado con ese momento. Sentí que estaba trayendo mi país a otro país, mostrando lo hermoso que es Colombia. Fue cumplir un sueño muy grande y también sentir ese compromiso tan fuerte de llevar nuestra bandera y todo lo que representa”.
Su familia, que viajó en grupo para acompañarla, le dio el marco perfecto a esa noche. “Mi mamá se trajo como 15 amigos y familiares. Así somos los colombianos: vamos en manada. Eso me hizo conectar más con mis raíces”, dice.
Preguntar como forma de crecer
Aunque ‘Preguntas a las 11:11’ salió en mayo, el disco sigue siendo el mapa de este momento en su vida. Cada canción, planteada como una pregunta, abre la puerta a algo íntimo: el primer amor adolescente que la marcó, las dudas sobre quién quiere ser, los recuerdos de su infancia en Colombia y la experiencia de crecer lejos de casa. “Desde pequeña sobrepienso todo. Y en mi casa pedir deseos a las 11:11 es una tradición sagrada. Una vez pedí el deseo equivocado y eso me marcó mucho. De ahí salió el disco: son mis preguntas a medianoche”, cuenta.
Hoy, esos temas la acompañan en el escenario, donde no olvida de dónde viene ni hacia dónde va. “Preguntar fue mi refugio para entender quién soy”, reconoce. Y cada vez que canta, lo hace con los ojos bien abiertos, igual que aquella niña que un día soñó con llegar hasta aquí.
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