Comienza a hacerse muy complicado que una representante de México descarte la tradición de lucir un vestido de gala rojo, en las próximas ediciones de Miss Universo. Y es que en todos los concursos que ganó el país Norteamericano, su candidata utilizó el mismo color. Fácilmente, podrían llamarle: ¡El de la buena suerte!
Tras ser elegida en el top 12 del certamen celebrado este jueves, Fátima Bosch desfiló en el escenario luciendo una pieza roja de manga larga, cuello alto estilo asiático y detalles dorados que parecían un guiño a la cultura tailandesa.

Si bien no significa que México ganará siempre, debido al color, es una auténtica locura que sus tres reinas predecesoras: Lupita Jones, Ximena Navarrete y Andrea Meza, se hayan coronado con la misma especie de amuleto, un elegante vestido rojo.
Demos un repaso a lo que sucedió en aquellos concursos, donde México y el rojo se combinaron para una noche histórica.
Los cuatro reinados de México en el Miss Universo… con un vestido rojo
Lupita Jones: el origen de la tradición

La historia del rojo en las coronas mexicanas de Miss Universo comenzó en 1991, cuando María Guadalupe Jones Garay, mejor conocida como Lupita Jones, hizo historia al convertirse en la primera de su país en ganar el certamen.
Para su noche triunfal eligió un vestido rojo lleno de brillo, adornado con pedrería, mangas caídas y delicados flecos que acentuaban cada movimiento. Su presencia y estilo marcaron un antes y un después.
Ximena Navarrete: un reinado con historia nacional

En 2010, un año especialmente simbólico para México por la celebración del Bicentenario de su independencia nacional, Ximena Navarrete repitió la hazaña y conquistó la segunda corona para el país.
La tapatía eligió un diseño de Benito Santos que se volvió icónico: un vestido rojo con manga asimétrica, falda con vuelo y un corsé cubierto de piedras del mismo tono. El conjunto, acompañado de joyería en perfecta armonía, reforzó su elegante presencia en el escenario.
Andrea Meza: lo del vestido rojo ya no era casualidad

Una década después, en 2020, fue el turno de Andrea Meza, quien compitió en una edición retrasada por la pandemia del COVID-19. La mexicana se presentó con un vestido rojo de escote profundo, repleto de pedrería y confeccionado por Ivis Lenin.
Su atuendo, audaz y sofisticado, la acompañó hasta el momento en que recibió la tercera corona para México, reafirmando la fuerza de este color en la historia del país dentro del certamen.
Fiel a esta tradición y confiando incluso en la superstición, Fátima Bosch se atrevió a lucir el imponente color rojo. Pese a las controversias en torno a su reinado, el Miss Universo 2025 fue testigo de un amuleto que cobra mucha más fuerza para los mexicanos.
Te puede interesar: Las 8 reinas que deslumbraron en la preliminar de Miss Universo 2025 con sus trajes de noche





