Con una carrera impecable que lo llevó de un patio familiar en Guadalajara al escenario del Metropolitan Opera House, Isaac Hernández suma ahora un nuevo hito: su debut como actor protagónico en un largometraje del aclamado director Michel Franco. Dreams, la película que coprotagoniza junto a la ganadora del Óscar Jessica Chastain, se estrenó el jueves 11 de septiembre en las salas de México.
Todo empezó lejos de las cámaras y los grandes teatros. Cuando era niño, bailaba sobre dos tablas de madera puestas en el patio de su casa, con una barra improvisada donde se tendía la ropa y las ventanas como espejo. Ahí nació su relación con el arte, bajo la guía de sus padres —ambos exbailarines— y rodeado de diez hermanos. Esa misma entrega, que lo llevó a convertirse en primer bailarín del American Ballet Theatre tras recorrer los escenarios de las compañías más prestigiosas del mundo, es la que ahora lo impulsa a explorar un nuevo lenguaje: el del cine.

En la película, Hernández – de 35 años- da vida a Fernando, un joven migrante cuya historia se entrelaza con la de Jennifer, una mujer poderosa del mundo del arte. La relación entre ambos —llena de tensiones, silencios y desequilibrios— funciona como espejo de realidades más amplias: la clase, la frontera, el deseo y la necesidad de redención. “Es una historia importante que no tiene un ganador”, dijo, haciéndose eco de la complejidad que encierran los vínculos humanos.
“Fue una de las mejores experiencias que he tenido”, aseguró en una entrevista exclusiva con Luxury Handbag Shopping en Español. La cinta, protagonizada por él y Jessica Chastain, fue presentada en el Festival de Berlín y ahora inicia su recorrido por las salas mexicanas, antes de que sea distribuida en otras partes del mundo. “Estar en el set todos los días, buscando la mejor forma de contar una historia tan intensa, fue increíble”, contó Hernández, de 34 años, quien se adentra en el cine con la misma entrega que ha caracterizado su carrera en la danza. “Todos los días en el set eran una búsqueda profunda para encontrar la forma más honesta de contar esta historia”, agregó.

La película aborda temas complejos, y según Isaac, el rodaje se trató de un proceso sensible: “Nos preocupaba el contexto político y social que iba a encontrar la película. Pero fuimos muy hábiles en ser fieles al guión y a la idea de Michel. Permitimos que los personajes fueran 100% humanos, con sus errores y con sus atributos también”.
Y aunque el cine lo ha seducido, él no pierde de vista sus raíces. “La actuación me encanta, pero extraño la fisicalidad. Esa conclusión al final de una función donde sientes que lo has dado todo, eso no sucede en la actuación”, explicó.
Desde el inicio de su carrera, Isaac ha combinado la excelencia artística con una profunda vocación por abrir caminos. Hace pocos días volvió a presentarse en México con Despertares, el festival que él mismo fundó para acercar el ballet y las artes escénicas a nuevos públicos. Una plataforma que —como lo describe— es mucho más que un espectáculo: es una misión.

“Quería hacer un show en el Auditorio Nacional y traer a los mejores bailarines del mundo a México”, recordó. “Cuando yo era chico, muchas veces venían compañías a bailar lo más fácil posible, o llegaban con nombres rimbombantes y uno salía frustrado. Yo quería cambiar eso, tratar al público con respeto”.
Así nació Despertares, que con el tiempo se convirtió también en Despertares Impulsa, una red de talleres gratuitos, audiciones y becas que ya ha colocado a jóvenes mexicanos en compañías y escuelas de primer nivel.
Con la energía de quien no se conforma, Isaac alterna funciones en el ABT, rodajes de cine, giras en México y tiempo con su hijo, Mateo. “Ahora quiero disfrutar de este momento. Estoy en la ciudad que soñé [Nueva York], en la compañía que admiraba desde niño, y con una historia en cines que me representa”, concluye.





