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De sangre mexicana y talento global: los hermanos Jáquez, Gabriela y Jaime, conquistan el básquet de EE.UU.

Gabriela y Jaime Jáquez.
Gabriela y Jaime Jáquez.Photo: Sarah Stier/Stacy Revere/Getty Images

En un deporte donde la presencia mexicana ha sido históricamente escasa, los hermanos Jáquez están reescribiendo la narrativa. Desde las duelas universitarias hasta la élite de la NBA, Gabriela y Jaime Jáquez no solo comparten apellido: comparten una misión silenciosa, la de poner el talento mexicano en el mapa del baloncesto estadounidense.

La historia comienza en California, pero con profundas raíces en México. Hijos de Jaime Jáquez Sr. y Angela Sather —ambos exjugadores universitarios— crecieron en un entorno donde el básquet era lenguaje cotidiano y herencia familiar. Su abuelo, inmigrante mexicano, ya había sembrado esa semilla décadas atrás. “Mi papá vio que nos gustaba el básquetbol… y nos hizo un aro”, recuerda la familia sobre esos inicios humildes que hoy parecen parte de una leyenda.

El mayor de los hermanos, Jaime Jáquez Jr., es hoy uno de los nombres más prometedores de la NBA. Tras una carrera brillante en UCLA —donde fue Jugador del Año del Pac-12 en 2023— fue seleccionado en primera ronda del Draft por el Miami Heat, convirtiéndose en uno de los pocos jugadores de ascendencia mexicana en llegar a ese nivel. Su impacto ha sido inmediato: actuaciones como su reciente partido de 32 puntos confirman que no es solo una promesa, sino una realidad en ascenso. Versátil, intenso y con una ética de trabajo que lo distingue, Jáquez representa esa nueva generación de jugadores latinos que ya no piden espacio: lo toman.

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Gabriela, una estrella en California

Pero mientras Jaime brilla en el profesionalismo, su hermana Gabriela está escribiendo su propia historia —y a su manera, incluso más resonante. Estrella de UCLA, fue pieza clave en el campeonato nacional de la NCAA 2026, donde firmó una actuación memorable con 21 puntos en la final. Su liderazgo y consistencia durante toda la temporada —en la que promedió más de 13 puntos por partido— la consolidan como una de las figuras más importantes del baloncesto universitario femenino.

Lejos de vivir a la sombra de su hermano, Gabriela ha dejado claro que su camino es propio. “Este ha sido su sueño desde tercer grado”, dijo Jaime sobre ella, reflejando no solo orgullo, sino la cercanía de una relación que trasciende lo deportivo. En la duela, su estilo combina inteligencia táctica, agresividad ofensiva y una madurez poco común.

Kiki Rice #1 and Gabriela Jaquez #11 of the UCLA Bruins celebrate with the trophy after the victory against the South Carolina Gamecocks in the National Championship of the NCAA Women's Basketball Tournament at Mortgage Matchup Center on April 05, 2026 in Phoenix, Arizona.
Kiki Rice #1 and Gabriela Jaquez #11 of the UCLA Bruins celebrate with the trophy after the victory against the South Carolina Gamecocks in the National Championship of the NCAA Women’s Basketball Tournament at Mortgage Matchup Center on April 05, 2026 in Phoenix, Arizona. Photo by Sarah Stier/Getty Images

Juntos, los Jáquez representan algo más grande que estadísticas. Son parte de una dinastía familiar —tercera generación de jugadores— que ha sabido mantener viva su identidad bicultural. En casa se habla inglés y español, se mezclan tradiciones, y se entiende que el éxito no está peleado con las raíces.

En términos de proyección, el futuro luce igual de brillante. Jaime apunta a consolidarse como pieza clave del Miami Heat y potencial referente latino en la NBA, mientras que Gabriela ya aparece en el radar de la WNBA como una prospecto de impacto inmediato. Ambos, además, mantienen abierta la puerta de representar a México a nivel internacional, lo que podría marcar un antes y un después para el país en este deporte.

En una era donde las historias importan tanto como los resultados, la de los hermanos Jáquez tiene todos los ingredientes: talento, identidad, familia y ambición. Y si algo queda claro, es que esto apenas comienza.

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