Oscura e inquietante, ‘Ciudad de sombras’ se presenta como una de las apuestas más contundentes de Netflix dentro del thriller policial español. Dirigida por Jorge Torregrossa, la serie no solo destaca por su narrativa tensa, sino también por un elemento que la envuelve de un peso emocional inevitable: se trata del último trabajo de la actriz española Verónica Echegui, quien falleció en agosto tras una lucha contra el cáncer.
La serie está basada en la primera novela de la saga literaria protagonizada por “Milo Malart”, personaje creado por el escritor Aro Sáinz de la Maza. El punto de partida es impactante: el secuestro y posterior asesinato de un empresario que aparece quemado vivo frente a la fachada de la Casa Milà, uno de los edificios más emblemáticos de Barcelona.
Este crimen brutal y cargado de simbolismo, marca el tono de una historia que te introduce de inmediato en una investigación compleja que va desentrañando una red de secretos, traumas y motivaciones ocultas.
El eje central de la historia es precisamente Milo Malart, interpretado por Isak Férriz en una de las actuaciones más sólidas de su carrera. Suspendido de empleo y sueldo, golpeado por la muerte de su sobrino y dominado por una ira contenida, el inspector es un hombre al límite.
Y frente a él se sitúa “Rebeca”, la agente encarnada por Verónica Echegui, un personaje clave que actúa como contrapeso moral y emocional. La relación entre ambos personajes se desarrolla de forma gradual, sin caer en clichés románticos y evolucionando desde la desconfianza inicial hasta una complicidad basada en la necesidad mutua.
‘Ciudad de sombras’ no solo es un thriller absorbente y exigente, sino también un testimonio final del talento de Verónica Echegui.
Verónica Echegui, un legado versátil y auténtico
Nacida en Madrid, Verónica saltó a la fama en 2006 con la comedia ‘Yo soy la Juani’, dirigida por Bigas Luna, una interpretación que le valió su primera nominación al Premio Goya como actriz revelación y que la convirtió en un rostro imprescindible del cine español.
Tras ese éxito, su carrera tomó un giro hacia proyectos más complejos, demostrando un talento que trascendió géneros. Participó en ‘El patio de mi cárcel’ (2008) y en ‘Katmandú, un espejo en el cielo’ (2011), papel que le otorgó una nueva candidatura al Goya como Mejor Actriz Protagonista.
También brilló en películas como ‘La gran familia española’ (2013), ‘Explota Explota’ (2020) y ‘Objetos’ (2022). Su versatilidad la llevó al thriller político con ‘Justicia Artificial’ (2024), donde interpretó a una jueza que descubre una peligrosa conspiración tecnológica.
Más allá del cine, Echegui dejó huella en la televisión con producciones como ‘Intimidad’ (2022) y ‘Los pacientes del doctor García’ (2023), y también se atrevió a dirigir. Su cortometraje ‘Tótem Loba’ (2021) le valió el Goya al Mejor Corto de Ficción, consolidándola como una artista completa.
Su talento traspasó fronteras, trabajando junto a figuras internacionales como Henry Cavill, Sigourney Weaver, Bruce Willis, Gael García Bernal y Stanley Tucci. Además, regresó al teatro en varias ocasiones, confirmando que era parte esencial de su vida artística.
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