La adicción a las drogas de Charlie Sheen preocupaba a muchas personas a su alrededor, incluido el cártel mexicano.
Durante el episodio del domingo 21 de septiembre del programa australiano 60 Minutes, Sheen recordó que el cártel lo “cortó” después de que comenzó a comprar demasiada cocaína.
“¿El cártel te cortó?”, preguntó la entrevistadora Amelia Adams, según el Daily Mail. Sheen, de 60 años, respondió: “Sí, sí. Jamás habían visto a alguien adquiriendo esa cantidad”.
Sheen dijo que la cantidad de droga que solicitó se convirtió en una señal de alerta, y añadió: “Los únicos a quienes les entregaban esa cantidad eran traficantes. Pensaban que yo traficaba por mi cuenta”.
Después de que le preguntaron si alguna vez había fumado “piedras de crack de siete gramos”, Sheen recordó haber bromeado diciendo que “iba a necesitar una pipa más grande”.
“Bueno, nunca sacamos una y la pusimos en la balanza”, añadió. “Pero esa era la cantidad que se cocinaba para que tuviera esa forma”.
Las confesiones de Sheen sobre las drogas han sido noticia tras sincerarse recientemente sobre su batalla contra la adicción en sus memorias, The Book of Sheen, y en su documental revelador de Netflix, aka Charlie Sheen. El exdealer del actor, Marco, participó en el documental y le contó al director Andrew Renzi sobre sus intentos de ayudar a Sheen a dejar el crack “limpiando” la droga.
“Al parecer, es solo ponerle más bicarbonato cada vez. No quisiera dar demasiados detalles sobre cómo cocinar crack, pero mezclas bicarbonato y cocaína y creas crack”, declaró Renzi a Deadline a principios de este mes. “Así que [Marco] solo seguía haciendo más y más con bicarbonato. Finalmente, ya no había crack, ni cocaína. Charlie solo fumaba bicarbonato”.
También le preguntaron a Renzi su opinión sobre cómo está Sheen ahora.
“Mi perspectiva es que él es, posiblemente, al menos desde el punto de vista de figura pública, el mayor emblema de un adicto que sigue vivo. Llegó tan lejos como uno puede sin morir”, señaló el director. “Durante los últimos ocho años, no solo estuvo tratando de entenderlo por sí mismo, sino también sin intentar volver a hacer lo que siempre había hecho… que era regresar a la conversación pública, conseguir otro papel. De verdad se alejó para resolver esto. Y eso es bastante raro”.
Renzi continuó: “Ocho años es muchísimo tiempo para cualquiera que busque reconciliarse con estas cosas. Así que diría que sí. Cuando me senté frente a él, siempre pensé: esta es una persona honesta, que quizá no le dé a todos lo que quieren, pero está aquí, está presente y cuenta su propia verdad. Eso, para mí, es una historia de éxito muy específica”.






