Con su característico carisma y una sinceridad poco común, Brray visitó Nueva York para hablar sobre su más reciente proyecto, El Alma De La Fiesta, un álbum que lo consolida como una de las potentes voces de la nueva ola del género urbano. Aunque el título del disco invita al perreo, en conversación con Luxury Handbag Shopping en Español el artista puertorriqueño mostró que, detrás de esa energía fiestera, hay un hombre reflexivo, sensible y profundamente conectado con su lado emocional.
“Yo personalmente soy el alma de la fiesta. Me gusta planear, ser anfitrión, llevar a la gente a pasarla bien”, comentó Brray en una entrevista exclusiva con Luxury Handbag Shopping en Español. El disco, que fue lanzado en diciembre, es un viaje de 19 canciones donde el reguetón tradicional, el trap latino y ritmos como el reggae funk conviven con letras intensas y colaboraciones de alto nivel. El lineup incluye nombres como Feid, Jhayco, Wisin, Ñengo Flow y Ryan Castro.
Una colaboración que nació por un fan

Al hablar de El Alma De La Fiesta, una de las historias más sorprendentes es cómo nació la canción con Feid. “Fue gracias a un fanático que comentó en redes que Feid debía montarse en el tema. Él respondió, me pidió la pista y así fue que se dio. Todo por un fan”, contó entusiasmado.
Ese espíritu colaborativo también está presente en el remix de “Mis Amigas”, donde logró reunir a varios de sus referentes. “Fue un proceso de llamadas, de enviar versos, cambiar partes… pero al final se dio y para mí fue un honor”, compartió.
Brray también habla desde el corazón
Aunque muchos lo identifican con temas para prender la pista, Brray, de 31 años, se permite explorar el desamor y las emociones más crudas. “Yo digo que todo lo que canto viene de lo que he vivido. Muchas veces me han roto el corazón, incluso yo mismo me lo he roto”, confesó.
Su sensibilidad se refleja también al hablar de sus hijas, de ocho y tres años, a quienes define como sus motores. “La mayor dibuja súper bien, es tranquila y siento que va a lograr cosas grandes. La menor es intensa, como yo… otra alma de la fiesta”, dijo con una sonrisa.
Una industria que enseña, aunque duela

Más allá de lo musical, Brray no esquiva hablar de las lecciones difíciles que ha tenido que aprender a lo largo del camino. “Lo más importante que he entendido es que esto es un negocio. Aquí no hay amistad, y uno tiene que estar claro en eso”, reflexionó.
También reconoce que el espectáculo va más allá del show exterior: “En los conciertos siempre conecto con la gente, me gusta verlos activos, aunque ni me conozcan. Me gozo las reacciones del público”.
En cuanto a sus metas, sueña con cantar en Italia, volver a compartir tarima con Bad Bunny y, en el plano personal, encontrar más calma en medio del ritmo acelerado de su carrera. “Este año quiero dejar de reaccionar tanto. Me preocupo por todo: el negocio, la vida, el tiempo… le doy mucho casco a las cosas”, confesó.
“Yo quisiera que nada me afecte. Este año quiero ponerme para eso”, dijo. Y en esa frase, quizá sin saberlo, resumió todo lo que Brray busca en esta nueva etapa.




