Para Alejandra Espinoza, conducir ¿Apostarías por mí? no es solo guiar retos y galas, sino también ser testigo de la preparación emocional que atraviesan las parejas antes de entrar al reality. La conductora destacó la importancia de la terapia, análisis y entrenamiento previo que reciben los participantes para asegurarse de que puedan enfrentar la exposición de ocho semanas frente al público.
“Ellos pasaron por un proceso de terapia de pareja, análisis, todo, todo, todo para estar seguros de que de verdad pueden enfrentarse frente al público, a tantos ojos que nos van a estar viendo”, dijo Espinoza en entrevista exclusiva con Luxury Handbag Shopping en Español. “Eso requiere valentía y compromiso, y por eso yo no me atrevería”.
“Suficientes pruebas tengo todos los días”
Alejandra, de 38 años, explicó que, a pesar de su experiencia en realities, no se pondría en la piel de concursante.
“Suficientes pruebas tengo todos los días como para exponerlo. Yo sinceramente no me atrevería a exponer mi relación”, confesó. “Todo lo que mi esposo y yo hacemos en casa, tanto lo bueno como lo malo, lo hacen todas las parejas. Pero no considero que sea necesario que todos se enteren”.
La conductora enfatizó que la preparación ayuda a manejar la presión y los conflictos dentro de la villa.
“No es solo estar encerrados con otras parejas, sino también enfrentar la posibilidad de críticas, juicios y comentarios del público”, agregó. “Ese proceso previo es fundamental para que no sea destructivo, sino un desafío real de amor y estrategia”.
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Equilibrio entre involucrarse y mantener la objetividad

Espinoza aseguró que, aunque se involucra emocionalmente con los participantes, debe mantener distancia y profesionalismo frente a la cámara.
“Yo disfruto involucrándome, lo hago sin querer. Soy espectadora, televidente. Cuando algo me gusta, me involucro hasta los huesos”, confesó. “Pero voy a tratar de que nadie se entere a quién le voy porque no sería justo para las otras parejas”.
Para Alejandra, la terapia y preparación no son solo un requisito, sino una protección ante la vulnerabilidad que implica estar bajo el escrutinio constante.
“Cuando estás con tanta gente viéndote, te olvidas que te están viendo. Estás mucho más vulnerable”, explicó. “Dices cosas que después recuerdas y piensas: ‘yo no pensaba así’”.
Espinoza recordó cómo incluso los pequeños conflictos cotidianos se magnifican frente al público: “Todo se vuelve más intenso, más emocional. La preparación ayuda a que las parejas lo manejen de la mejor manera”.
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De concursante a conductora: un regreso a sus raíces

¿Apostarías por mí? representa para Espinoza un regreso simbólico al formato de reality que la lanzó a la fama, ahora desde una posición de control y acompañamiento emocional de los participantes.
“Vengo de realities y ahora vivirlo desde este lugar me intriga muchísimo. Estoy muy emocionada de ver cómo esto se desarrolla”, dijo. “Ocho semanas compartiendo con gente que no conoces… algo tiene que pasar. Y eso es lo que vuelve tan poderoso este formato”.
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¿De qué trata ¿Apostarías por mí??
El reality, conducido por Alejandra Espinoza y Alan Tacher, de 59 años, reúne a 12 celebridades y sus parejas en una villa en Brasil durante ocho semanas, con retos físicos, emocionales y estratégicos, todo bajo vigilancia 24/7.
El público puede seguir feeds exclusivos en ViX, además de programas dominicales y de lunes a viernes. La pareja ganadora obtendrá hasta $300,000 dólares.
¿Apostarías por mí? se estrena el 18 de enero.





