Adrián Di Monte, el actor y bailarín cubano, se consagró como “El Conquistador” de La Isla: Desafío Extremo.
En una entrevista exclusiva con Luxury Handbag Shopping en Español, el campeón habló sobre su experiencia en el reality, los desafíos emocionales y físicos que enfrentó, y cómo su vida ha cambiado tras volver a la civilización.
Después de meses de competencia en condiciones extremas, la vida de Adrián Di Monte ha vuelto a la normalidad, pero el regreso no ha sido fácil.
“El shock más grande fue despertar en mi cama otra vez, abrazado de mi mujer, sin la alarma sonando, sin tener que preocuparme por sobrevivir”, contó Adrián.
Además, mencionó que una de las cosas que más extrañaba era escuchar música, algo que no podía hacer en la isla. “Poder poner jazz o música clásica en mi casa de nuevo fue increíble, en la isla no teníamos música, así que eso fue un gran cambio”.
Di Monte también compartió una divertida anécdota sobre su perro, Máximo, a quien dejó siendo un cachorro. Al regresar, encontró a su mascota mucho más grande y apegada a su novia, lo cual le causó gracia: “Máximo ya no me quiere, ahora está más conectado con mi mujer, pero me alegra que sea su protector”.
El pilar fundamental: su pareja

En la entrevista, Adrián no pudo evitar resaltar el apoyo incondicional de su novia, Nuja Amar, durante su tiempo en la competencia.
“Mi mujer fue mi fortaleza. Si no hubiera sido por ella, no habría ganado”, afirmó con contundencia. De hecho, Di Monte reveló que al principio no estaba seguro de querer participar en La Isla, y que varias veces consideró rendirse, como lo hizo su compañero Chuy Almada debido a la añoranza por su familia.
“Hubo momentos en que quería salir del show, extrañaba muchísimo a mi familia, pero ella me decía ‘no te rindas, sigue adelante’. Esas palabras me dieron la fuerza que necesitaba para llegar hasta el final y ganar”, agregó Adrián, dejando claro que su relación fue clave en su victoria.
El reto final y el estrés bajo presión
Di Monte enfrentó uno de los desafíos más estresantes en la final de La Isla, un juego de equilibrio y precisión que casi le costó la victoria. “Fue estresante. Ver cómo las pelotas no caían en el lugar correcto era desesperante”, recordó. En una tensa batalla contra Waka, su competidor más fuerte, el marcador se empató, lo que aumentó la presión en los momentos decisivos.
“Mi corazón latía a mil por hora. Tuve que sacar todo de mi mente y enfocarme en un solo objetivo: meter la pelota en el lugar correcto. Ese fue el verdadero desafío”, confesó Di Monte, visiblemente aliviado de haber superado la prueba, aunque no tiene intenciones de volver a enfrentarse a retos similares: “No quiero volver a pasar por ese nivel de estrés en mi vida”.

¿En qué gastará su premio?
Con su victoria en La Isla: Desafío Extremo, Adrián Di Monte se llevó a casa un premio de $200 mil dólares, pero su enfoque hacia el dinero refleja su carácter disciplinado.
“La gente siempre me pregunta en qué voy a gastar el dinero. La verdad es que lo invertiré sabiamente”, afirmó. Adrián, quien ha trabajado sin parar durante 14 años, planea usar el dinero para apoyar a su familia y seguir invirtiendo en su crecimiento personal. “No tengo vicios, no tomo, no fumo, soy una persona muy sana, así que el dinero se irá a cosas buenas y positivas”.
El futuro de Adrián Di Monte
Después de su experiencia en La Isla, Adrián Di Monte está listo para enfrentar nuevos retos en su carrera.
“Ganar este programa fue un gran logro, pero quiero seguir creciendo como ser humano y como profesional”, comentó, dejando claro que esta victoria es solo un capítulo más en su ya exitosa trayectoria.
Ahora, con el trofeo en mano y su espíritu intacto, está listo para lo que venga, sabiendo que cuenta con el apoyo incondicional de su familia y su inquebrantable determinación.





