En una noche llena de emociones en el AT&T Stadium en Arlington, Texas, Katie Taylor retuvo su título indiscutido de campeona mundial de peso súper ligero tras una polémica victoria por puntos sobre Amanda Serrano. El veredicto generó indignación entre los fanáticos, que respondieron con abucheos, destacando la tensión que rodeó este tan esperado enfrentamiento.
El combate, que sirvió como evento coestelar antes del esperado duelo entre Mike Tyson y Jake Paul, fue una continuación de su histórica pelea en 2022. Serrano, quien se preparó a conciencia durante meses para esta revancha, es también conocida por su estilo agresivo, tomó la iniciativa desde el primer asalto, conectando un volumen significativo de golpes. Sin embargo, Taylor respondió con contragolpes precisos que mantuvieron la pelea cerrada.
Uno de los momentos más polémicos y decisivos del combate ocurrió en el cuarto asalto, cuando un choque entre ambas boxeadoras dejó a Serrano con un profundo corte sobre el ojo derecho. La irlandesa recurrió varias veces a inclinarse hacia adelante durante los intercambios, lo que muchos consideraron un movimiento arriesgado que podría rozar la ilegalidad.
En el octavo asalto, Taylor recibió una penalización de un punto por un cabezazo, lo que parecía inclinar la balanza a favor de Serrano. A pesar de ello, los jueces sorprendieron con tarjetas unánimes de 95-94 a favor de Taylor, decisión que dejó a Serrano y al público atónitos e inconformes.

Amanda Serrano volvió a dar todo contra Katie Taylor, al final ganaron las tarjetas
La reacción de ambas boxeadoras fue inmediata. Taylor, de 38 años, defendió su desempeño y minimizó las críticas. “Fue una guerra auténtica. Este tipo de peleas son momentos clave para el boxeo femenino”, comentó. Por otro lado, Serrano no ocultó su frustración, sugiriendo que los cabezazos de Taylor fueron intencionales y cuestionando la imparcialidad de los jueces.
“Sabía que si llegábamos a los jueces, las cosas podían complicarse”, declaró Serrano, quien destacó su disposición a asumir riesgos al enfrentarse a Taylor en una categoría superior. “Soy campeona de peso pluma y siempre busco pelear contra las mejores”, afirmó la boricua, quien además dijo que estaba “100% segura” que los cabezazos de Taylor fueron intencionales y explicó el impacto que puede tener un corte como que el que sufrió: “Cada vez que tienes un corte, te afecta. Te entra sangre en el ojo, duele, ella seguía dándome cabezazos, pero ya lo sabíamos desde la primera pelea”, sentenció.
La pelea dejó un sabor agridulce, reflejando no solo la calidad de ambas boxeadoras, sino también las controversias que siguen marcando el mundo del boxeo. Aunque Taylor celebró una victoria más en su impresionante carrera, el debate sobre el resultado seguramente continuará alimentando el interés en esta épica rivalidad.





