La actriz y directora española Paz Vega estuvo recientemente en Miami para presentar su ópera prima, Rita, en la muestra de Cine Reciente de España.
Durante una entrevista exclusiva con Luxury Handbag Shopping en Español, Paz reveló detalles de su nueva etapa como directora, sus aprendizajes en Hollywood y las razones que la llevaron a regresar a España tras una exitosa carrera en Estados Unidos.
Un deseo cumplido: El salto a la dirección
Tras una destacada trayectoria como actriz, Paz Vega, de 49 años, ha dado un paso más en su carrera con Rita, una película que explora temas como la resiliencia y la familia en el contexto de la Sevilla de los años 80.
Este proyecto, profundamente personal, marca un cambio significativo en su vida profesional. “Dirigir era un deseo muy profundo que tenía desde hace muchísimo tiempo. Es muy difícil hacer una película, es casi un milagro”, compartió Vega.
La actriz reveló que el rodaje fue una experiencia transformadora, especialmente al trabajar con la joven actriz Sofía Allepuz, quien superó sus miedos al agua durante una escena crucial. “Fue tan profesional y valiente. Verla enfrentar sus miedos fue muy lindo”, recordó Paz con emoción.
Paz también busca llevar Rita a un público más amplio, incluyendo una posible distribución en otras ciudades de Estados Unidos y en plataformas digitales. Su meta es que la película, que aborda problemas sociales que aún persisten, pueda llegar a muchas personas. “Es una película que te hace reflexionar sobre qué cosas tenemos que cambiar como sociedad moderna”.
El regreso a sus raíces
Paz Vega vivió en Los Ángeles durante más de 14 años, una etapa que describe como maravillosa, pero que siempre supo que sería temporal. “Crié a mis hijos allí, pero yo siempre sabía que este viaje tenía un boleto de retorno”, confesó. La conexión con su tierra natal, Sevilla, España, y su familia fue el principal motor que la llevó a regresar.
En esos 14 años Vega estelarizó y participó en largometrajes como Spanglish, Rambo Last Blood, The Human Contract, Act of Vengeance, 13 Minutes, All Roads Leads to Rome, Not Forgotten o American Night, por mencionar a algunas y sin contar sus más grandes éxitos en películas habladas en castellano.
Aunque Hollywood le brindó grandes oportunidades, Paz asegura que nunca se visualizó envejeciendo en Estados Unidos. “Mi tierra, mi familia, siempre me han tirado mucho. Los años que pasé en Los Ángeles fueron muy importantes, pero mi corazón siempre estuvo en España”.
Lecciones de grandes maestros
A lo largo de su carrera, Paz tuvo la oportunidad de trabajar con cineastas de renombre como Pedro Almodóvar, Julio Medem, Jada Pinkett-Smith, James L. Brooks, Frank Miller o Paul W.S. Anderson. De ellos aprendió lecciones fundamentales, tanto de lo que funciona como de lo que no debería practicarse en un set. “Quizás he aprendido más de las cosas que no hay que hacer. Por ejemplo, no me gusta un set donde haya gritos o tensión. Eso lo tengo muy claro”.
Su experiencia en Hollywood también le permitió reflexionar sobre las diferencias entre el cine estadounidense y el que se produce en España y Latinoamérica. “Hollywood tiene su manera de hacer las cosas, pero en España y Latinoamérica se está haciendo muy buen cine, con grandes historias que no tienen nada que envidiar”.
Su futuro en la dirección
Con Rita como su primer gran paso en la dirección, Paz ya está trabajando en su segundo guion, mostrando su compromiso con esta nueva etapa de su carrera.
Aunque no planea dejar la actuación, admite que actualmente la motiva más la escritura y la dirección. “Este no es un proyecto anecdótico. Estoy escribiendo mi siguiente guion y espero llevarlo a cabo pronto”, declaró.
A sus casi 50 años, Paz Vega demuestra que nunca es tarde para reinventarse y explorar nuevos horizontes. Con una carrera que abarca cine, televisión y ahora dirección, su regreso a España y su éxito como directora reflejan su pasión por el arte y su compromiso con contar historias significativas. Mientras Hollywood ocupa un capítulo importante en su trayectoria, su corazón y su futuro están claramente enraizados en su tierra natal.





