Kelly Stafford muestra a sus seguidores el lado difícil de la maternidad y todas las emociones que conlleva.
Kelly, de 36 años, rompió a llorar durante el episodio del jueves 28 de agosto de su podcast “The Morning After”, junto a Hank Winchester, mientras hablaba sobre los recientes problemas de comportamiento de una de sus hijas (Kelly comparte a las gemelas Sawyer y Chandler, de 8 años, Hunter, de 7, y Tyler, de 5, con el pasador de Los Angeles Rams, Matthew Stafford).
“He tenido muchos problemas con una de mis hijas. Matthew también. Se ha convertido en una niña que no reconozco. Ahora mismo, intento ser comprensiva al respecto”, explicó Kelly, añadiendo que los problemas de comportamiento de su hija han trascendido el hogar y “se han filtrado” en los deportes de sus hijas, ya que ha estado “faltando al respeto a los entrenadores y no escuchando, respondona, alejándose mientras le hablan”.
Kelly contó a su copresentador que la familia había sido invitada recientemente a un asado, pero le dijo a su hija que no podría ir si seguía portándose mal. La mañana del evento, escuchó una conversación preocupante entre dos de sus hijas.
“Tyler la miró y le dijo: ‘Wow, te ves muy bonita con ese atuendo’. Tan dulce. Y [mi otra hija] se giró hacia ella, la miró de arriba abajo, la observé, y le dijo: ‘Te ves asquerosa’”, relató Kelly.

Kelly mandó a su hija a su cuarto y permitió que el resto de la familia asistiera al asado. Luego de que se fueran, ella y su hija dieron un paseo de ida y vuelta a la escuela, que tomó 30 minutos por trayecto. De regreso, Kelly tuvo una conversación seria con su hija acerca de su comportamiento, y la situación fue muy emotiva.
“Le dije: ‘He intentado todo. He intentado sentarme cerca de tu cuarto. He intentado quitarte cosas. He intentado hablar contigo como la joven que eres. Nada funciona. Estoy agotada’. Y le dije: ‘No es justo para tus hermanas que toda mi energía ahora mismo se esté yendo hacia ti cada día porque te estás portando mal’”, continuó. “‘Estás causando problemas. No sé si es para llamar la atención. Dime, ¿necesitas más de mí?’”

Kelly reveló que su hija comenzó a llorar y dijo: “No sé por qué soy tan mala”.
Al llegar a casa, Kelly le dijo a su hija que si volvía a portarse mal, tendría que caminar ida y vuelta a la escuela para reflexionar sobre sus acciones. Lamentablemente, ocurrió otro incidente unos días después y Kelly cumplió su palabra; sin embargo, le rompió el corazón hacerlo.
“Lloré todo el maldito tiempo que estuvo caminando de regreso a casa. Sí. Y mis hijas lloraron cuando la dejé, pero yo pensaba: ‘No sé qué hacer’”, dijo, visiblemente emocionada. “Y no sé si es porque también tengo la comparación con niñas que son tan dulces y amables y hacen lo correcto, o al menos lo intentan. Y sé que todos dicen: ‘Oh, bueno, una va a rebelarse. Vas a tener una hija que se desvía’. … Uno, no lo creo. Y dos, no quiero que eso pase”.
Winchester le aseguró a Kelly que ella y Matthew, de 37 años, son padres “fenomenales” que “solo están tratando de hacer lo correcto”.
“Así que sécate esas lágrimas, pequeña. Todo va a estar bien. Estamos todos juntos en esto”, añadió Winchester.





