Tras luchar por hacerse un hueco en Hollywood, el príncipe Harry y Meghan Markle parecieron encontrar su ritmo a finales de 2025. Meghan hizo un impactante debut en la Semana de la Moda en octubre, en el desfile de Balenciaga primavera/verano 2026, posicionándose como una figura destacada en el mundo del lifestyle seis meses después de lanzar su línea de mermeladas y tés As Ever. Protagonizó la portada del número de invierno de Harper’s Bazaar y en diciembre se anunció que la productora de la pareja, Archewell Productions, llevaría al cine la exitosa novela ‘The Wedding Date’ para Netflix.
Entonces empezaron los contratiempos. En enero, varios medios informaron que la serie de lifestyle de Meghan, ‘With Love, Meghan’, no se renovaría para una tercera temporada y, a principios de marzo, Luxury Handbag Shopping confirmó que Netflix había finalizado su alianza con su marca As Ever. En ese momento, una fuente indicó a ‘Us’ que la plataforma había “roto lazos” con Meghan porque su programa “no estaba dando resultados” (Harry y Meghan firmaron un contrato de 100 millones de dólares con Netflix en 2020; en julio de 2025 se redujo a un acuerdo de preferencia).
A mediados de marzo, Variety publicó un revelador informe en el que se afirmaba que Harry y Meghan habían tenido un desencuentro con Netflix, y que los bajos índices de audiencia y la mala comunicación llevaron al final de la colaboración. Un portavoz de la pareja negó las acusaciones, y la ejecutiva de Netflix Bela Bajaria declaró a Variety que Archewell “ha sido un socio atento y colaborativo”.
Ahora parece que Harry y Meghan han vuelto al punto de partida, aunque tienen algunos proyectos en marcha (además de The Wedding Date, trabajan en una adaptación de la novela romántica ‘Meet Me at the Lake’ y en una serie de ficción sobre polo), pero sin un rumbo claro. “El problema principal es que no han tomado las decisiones creativas adecuadas”, dice una fuente. “En Hollywood solo tienes unas pocas oportunidades para equivocarte”.

El artículo de Variety aseguraba que problemas personales y profesionales afectaron la relación entre los duques de Sussex y Netflix. Según fuentes, Meghan solía “interrumpir” o “reformular” los planteamientos de Harry en reuniones (Harry calificó esa afirmación de “rotundamente falsa” en un comunicado a Variety), y “desaparecía” durante largos periodos en videollamadas, informando luego al equipo de marketing de Netflix que se había “ofendido por algo que se dijo”. El abogado de Meghan, Michael J. Kump, afirmó que la duquesa, que comparte con Harry un hijo, Archie, de 6 años y una hija, Lilibet, de 4, es una madre que trabaja desde casa y que “a menudo recibe la inesperada visita de sus hijos en plena reunión”.
La publicación también indicaba que las formas de Harry y Meghan “han causado molestias”, y que Netflix no fue informado de que la pareja había preparado su reveladora entrevista con CBS de 2021 antes de su emisión. También se habría generado tensión por la memorias de Harry de 2023, Spare, que eclipsó la docuserie de Netflix titulada ‘Harry & Meghan’ (un portavoz de los Sussex calificó esas declaraciones de “rotundamente falsas” y “falsas”, y durante un evento de Netflix el 18 de marzo Bajaria señaló: “No crean todo lo que leen”, al ser consultada sobre el reportaje de Variety).
David E. Johnson, de Strategic Vision PR, señala que hubo “informes constantes sobre diferencias creativas, elevadas expectativas y retos en la ejecución” respecto al acuerdo de Harry y Meghan con Netflix. El ex ejecutivo de medios Travis Pomposello añade: “Hubo una brecha entre lo que se esperaba y lo que se entregó. Harry y Meghan siguen atrayendo la atención”, afirma, “pero la cuestión de fondo es si esa atención se convertirá en programas duraderos, no solo en el ruido del día del estreno”.
Harry y Meghan intentan ver el lado positivo. Según la fuente, la pareja buscaba “más libertad creativa… y ahora pueden asociarse con distintas plataformas y canales, en función de quién adquiera sus proyectos”. Una segunda fuente cercana a los Sussex subraya que el acuerdo de preferencia con la plataforma “sigue muy activo”, con diversos proyectos en desarrollo y ‘With Love, Meghan’ listo para regresar como especial de temporada. La fuente añade que Netflix todavía mantiene una oficina en el lote de grabación para empleados de Archewell.

La primera fuente afirma que para los Sussex es “negocio como de costumbre”. “Ven los artículos sensacionalistas [como el de Variety] como algo propio del ambiente. Ya están acostumbrados”. Sin embargo, una tercera fuente que ha trabajado con los Sussex cuenta a ‘Us’ que Meghan está “decepcionada” de que su programa no haya logrado despegar realmente. “Le puso mucho empeño y de verdad creía en él”, dice la fuente, añadiendo que Netflix había anticipado cifras de audiencia “mucho mayores”. La segunda fuente sostiene que ‘With Love, Meghan’ “estuvo a la altura” de otros programas de lifestyle en Netflix.
Los expertos coinciden en que Harry y Meghan tienen un problema de identidad de marca. Johnson dice que perdieron impulso poco después de llegar a Hollywood tras su salida de la familia real en 2020. “Estaban en todas partes. Era casi imposible ver las noticias o navegar en línea sin encontrarlos. Pero a la vez, su marca carecía de definición. ¿Seguían siendo realeza? ¿Ciudadanos privados? ¿Activistas? ¿Emprendedores de medios? Nunca respondieron esa pregunta”.
El experto en relaciones públicas Mark Borkowski dice que el público desea claridad. “Cuando una marca llega y dice: ‘Somos muchas cosas, todas significativas’, la audiencia escucha: ‘Descúbrelo tú mismo’. Y no lo hacen”, añade. La experta en branding y relaciones públicas Natalie Trice considera que, aunque “sigue habiendo mucho interés público en lo que hace Meghan”, su postura cambiante resulta problemática. “¿Es [su marca] mermelada? ¿Es moda? ¿Es labor filantrópica? Sí, se puede hacer todo —pero esa pasión auténtica debe parecer evidente”. La segunda fuente, en cambio, sostiene que cuentan con distintos tipos de proyectos que reflejan sus intereses.
La primera fuente sostiene que sus proyectos hasta la fecha “tienen un atractivo demasiado restringido”. Además de ‘With Love, Meghan’, Netflix también estrenó Polo, la docuserie de Harry de 2024 sobre su amigo Nacho Figueras, y ‘Heart of Invictus’ (2023), una docuserie sobre los Juegos Invictus, el evento deportivo global de Harry para militares heridos. Su próxima serie de TV será sobre polo, y recientemente vendieron ‘Cookie Queens’, un documental sobre las Girl Scouts, que produjeron ejecutivamente.

Meghan ha recibido numerosas ofertas para escribir sus memorias, pero “no es algo que le interese”, dice la primera fuente, apuntando que existe demanda de contenido sobre su vida privada y la realeza, “pero ese es el tipo de proyectos que no quieren hacer”. El lujoso estilo de vida de Harry y Meghan — poseedores de una mansión en Montecito valuada en 14 millones de dólares, con spa y 16 baños — no es precisamente económico. Unas memorias serían “el terreno donde Meghan tiene bastante poder de negociación. Le reportarían enormes ganancias”, añade la fuente, indicando que podrían superar incluso las de Harry.
Los vínculos de Harry con la familia real siguen siendo una consideración. “Meghan y Harry son cuidadosos con todo lo que hacen y dicen para mantener los estándares de la monarquía”, apunta la fuente (en noviembre, la pareja pidió a Kris Jenner y a su hija Kim Kardashian que eliminaran fotos de ellos en redes sociales tras asistir al cumpleaños 70 de Kris, que coincidió con el Día del Recuerdo en Reino Unido). “Hacen todo lo posible por no incomodar a la realeza”, puntualiza la fuente. “Cualquiera que trabaje con ellos sabe que hay restricciones, pero eso afecta la creatividad del proyecto. Son firmes en tener control creativo y edición final… y lo que no pueden decir lo limita todo”. Johnson añade: “Sus críticas públicas reiteradas a la familia real han disminuido el valor de esa asociación que alguna vez les abrió puertas. Deben distanciarse cuanto antes”.
Christopher Andersen, autor de ‘Brothers and Wives’, señala a ‘Us’ que Harry habría preferido mantener un rol de royal a tiempo parcial. “Desafortunadamente, la reina Isabel II creía firmemente que o todo o nada”, explica. Johnson considera que el rol de Meghan en la ruptura de Harry con la familia real puede estar lastrando su marca personal. “Sea justo o no, esas percepciones son persistentes”, apunta. “Y en el lifestyle o branding mediático, la percepción lo es todo”.
La primera fuente recalca que los fallos laborales de Harry y Meghan parecen más notorios por su nivel de exposición. “Ningún productor tiene éxito con todos sus proyectos. [Los tropiezos de Harry y Meghan] solo son más visibles”. La tercera fuente añade que las marcas siguen interesadas en colaborar con la pareja. “Reciben muchas propuestas, pero han sido muy selectivos”. Sin embargo, eso no les impide sentirse “algo injustamente retratados”, añade la tercera fuente. “También les preocupa genuinamente cómo afecta a su imagen de marca y acuerdos futuros”.

Según la primera fuente, Meghan “no tiene intención” de alejarse de As Ever. “La está expandiendo y hará más colaboraciones con marcas existentes”. En noviembre, As Ever organizó un pop-up en Soho House de West Hollywood, y el 17 de marzo anunció una alianza con la casa de flores de lujo High Camp Supply para una colección de arreglos florales artísticos. La segunda fuente señala que la marca lanzará aún más “drops” en 2026. “Este tipo de colaboraciones han tenido muy buena acogida. El marcapáginas Fell Asleep Here se agotó en solo 10 minutos, y la colaboración de San Valentín con [el chocolatero] Compartes se agotó en menos de una hora”.
La tercera fuente asegura que Meghan está “muy centrada en su familia, su trabajo fundacional y proyectos con propósito, no solo papeles en Hollywood”. Cuando lanzó As Ever en marzo de 2025, Meghan también abrió una página en ShopMy Instagram, que le permitía ganar comisiones por enlaces de afiliados mostrando sus atuendos. Pero en septiembre la cerró. “Pensó que quería tomar el camino de bloguera/influencer, pero se dio cuenta de que no era para ella”, comenta la tercera fuente sobre Meghan, que había gestionado el blog de lifestyle The Tig entre 2014 y 2017. “Le resultó demasiado transaccional, muy enfocado en promocionar productos en vez de crear contenido relevante o lograr impacto. Quiere que su trabajo refleje quién es ella y qué le importa, no solo vender cosas”.
Borkowski considera que Meghan aún puede construir algo auténtico. “Pero eso no significa algo grande, sino controlado”, matiza. Harry, en cambio, “está sentado sobre algo mucho más explosivo: la verdad”, explica. “No la versión de Netflix, sino la verdad desnuda, un poco incómoda, a veces inconveniente. Cuando se acerca a eso, funciona. Cuando se refugia en el ‘contenido’, solo se convierte en otra voz —con buenas intenciones— de una sala llena de gente explicándonos las cosas”. Para Pomposello, el mejor camino para Harry sería “documentales con propósito, historias sobre veteranos, salud mental y causas donde pueda demostrar una credibilidad real”.
Cuanto más claros sean sus próximos pasos, mejor. “Lo que realmente marcaría la diferencia sería algo de una sencillez casi ofensiva”, dice Borkowski. “Menos declaraciones, más concreción, y proyectos que existan porque son buenos —no porque tengan que ser ‘significativos’”. Añade Johnson: “Harry y Meghan necesitan un rebranding completo. No pueden seguir pretendiendo ser todo para todos. Deben pasar de narrativas cargadas de quejas pasadas a construir su futuro —se trata de lo que pueden aportar, no de lo que dejaron atrás”.
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Reportaje de Andrea Simpson, Erin Strecker y Amanda Williams







