Ben Stiller habla sobre los errores que ha cometido como padre de dos hijos.
“Como cualquier padre, recuerdo cosas que no fueron felices de mi infancia y digo: ‘Lo haré mejor’”, contó Stiller, de 59 años, a The Sunday Times en una entrevista publicada el sábado 11 de octubre, sobre lo que aprendió de sus fallecidos padres, Jerry Stiller y Anne Meara.
“Y luego me di cuenta de que era imposible evitar cometer los mismos errores que ellos”, continuó. “Siento que tengo una relación muy buena con mis hijos, pero es complicada y a veces ha sido tensa. Cuando eran pequeños, no lo entendía. Pensaba: ‘Oh, los niños son pequeños, puedo trabajar fuera y ser un buen padre ganando dinero para la familia’. Pero los lazos que se forman con los hijos cuando son pequeños son muy importantes”.
Ben tiene a su hija Ella, de 23 años, y a su hijo Quinn, de 20, con su esposa y también actriz Christine Taylor. El actor admitió que tuvo una relación complicada con su madre y su padre, quienes fallecieron en 2015 y 2020, respectivamente. Ambos, actores reconocidos por mérito propio, no estuvieron del todo presentes en la infancia de Ben debido a sus carreras en Hollywood, que no siempre fueron rentables.
“Nos afectó totalmente”, declaró Stiller al medio sobre las carreras de sus padres como comediantes, que a menudo implicaban noches largas en Nueva York o semanas fuera en Los Ángeles. “Recuerdo que los extrañaba muchísimo. Y cuando volvían, mi hermana y yo representábamos ‘Jesus Christ Superstar’ o algo parecido en la sala de estar”.
Continuó: “Pero, entonces, probablemente la ca***é más con mis hijos de lo que mis padres lo hicieron con nosotros”.

La estrella de Dodgeball recordó luego su decisión de darle a su hija Ella un papel en La vida secreta de Walter Mitty —película que Ben dirigió— antes de finalmente eliminar la participación de su hija del film.
“Mi hijo me dice que ser padre quizá no haya estado en los primeros puestos de mis prioridades”, recordó Stiller sobre esa decisión y mientras negaba con la cabeza en señal de desaprobación.
Ben también recordó los años de separación con su esposa, de 2017 a 2020, y explicó que el tiempo que estuvieron distanciados fue difícil para sus dos hijos.
“Eso fue una carga en mi relación con los chicos”, explicó Stiller. “Y pensaba: ‘Bueno, mis padres nunca hicieron eso’. Pero una relación larga es difícil. Se pierde la frescura. Me siento mal por lo que nuestra separación les hizo a los chicos, pero posiblemente fue lo mejor que pudo pasarnos a Christine y a mí”.
Ben habló sobre el tiempo que pasó alejado de su esposa en su nuevo documental Stiller & Meara: Nothing Is Lost, que se estrenó en el Festival de Cine de Nueva York el 5 de octubre.
“Mi carrera llevaba mucho tiempo en marcha, pero en realidad mi vida personal no iba bien”, dice el actor en la película, según People. “Simplemente me sentía desequilibrado, infeliz y como desconectado de mi familia, de mis hijos y, simplemente, un poco perdido”.






