El Día de las Madres tiene un sabor muy especial para Adrienne Bailon-Houghton. Desde que nació su hijo Ever, la celebración se volvió un ritual íntimo, divertido y profundamente significativo. Entre brunchs en casa, masajes familiares y pijamas rojos de satén que combinan, la artista vive este momento del año como una oportunidad para agradecer el milagro de la maternidad.
En una entrevista exclusiva con Luxury Handbag Shopping en Español, la exintegrante de ‘The Cheetah Girls’ habló sobre su asociación con NIDO®, el vínculo emocional con su hijo de 2 años, y los seis años de intentos, pérdidas y esperanza que la llevaron a convertirse en madre.
“Yo soy el host. Hace tres años que yo soy el host del Día de las Madres”, contó entre risas. “Tenemos pijamas que machean, mi mamá, mi hermana, mi tía… y los esposos cocinan, o contratamos un chef. También tengo un masajista que va casa por casa dándonos masajes. ¡Ese día nosotras no hacemos nada!”
Tradición y nostalgia: la alianza con NIDO
Este año, Bailon se unió a NIDO® Kinder 1+, una leche en polvo fortificada para niños pequeños, en una campaña que conecta nutrición, herencia y maternidad. Para la artista, la decisión fue pura emoción. “Es algo que mi mamá me daba a mí cuando era chiquita, y ahora yo se lo doy a Ever. Es como una tradición familiar que continúa”, comentó. “Me conecta con mi infancia, con mi cultura, con mi familia”, agregó.

Un hijo que repite lo que escucha… y enseña sin querer
La maternidad transformó por completo a Bailon, de 41 años. En especial por los pequeños gestos cotidianos que la sorprenden. “Un día estaba hablando molesta con una amiga y Ever me dijo: ‘Mamá, respira’”, recordó. “Él estaba imitando lo que yo le enseño cuando se frustra. Pero esta vez, era él quien me lo recordaba a mí”.
Lo que podría haber sido un momento insignificante se volvió una enseñanza inesperada. “Eso es ser mamá. Tú los guías, pero ellos también te transforman. Me di cuenta de que él oye todo, repite todo, y me devuelve mis propias herramientas. Fue hermoso”.
La decisión difícil: gestación subrogada y un parto inolvidable
Bailon nunca ocultó que su camino hacia la maternidad no fue fácil. Luego de ocho ciclos de fertilización in vitro, varios embarazos perdidos y muchos años de oración silenciosa, la opción de la gestación subrogada apareció. “No era lo que había imaginado para mí”, reconoció. “Yo quería sentir a mi bebé, tener fotos de embarazo. Pero todo cambió cuando lo tuve en brazos”.
“Yo misma lo saqué y lo puse sobre mi pecho. Fue lo más sagrado, el milagro más increíble que vi en mi vida”, recordó.
Adrienne mantiene contacto con la mujer que llevó a Ever en su vientre. “Es un ángel. Siempre hablamos. En cada cumpleaños, Ever hace una videollamada con ella y le dice ‘gracias’. Para mí es importante que él crezca sabiendo su historia, sin secretos ni sorpresas”.
Ever, James, Santiago
El nombre de su hijo también está cargado de historia y amor. “Queríamos un nombre que funcionara en inglés y en español. Mi papá, que es ecuatoriano, le dice Everrr, otros en mi familia lo llama Everito. ‘James’ es por el papá de Israel, mi esposo, que falleció. Y él le dice Santiago, porque James en español es Santiago”, explicó. “Así que para nosotros, Ever es nuestro para siempre”, concluye la orgullosa mamá.





