¡Es oficial! Georgina Rodríguez está comprometida con el futbolista Cristiano Ronaldo, quien le regaló un lujoso anillo que está dando la vuelta en redes sociales. “Sí, quiero. En esta y en todas mis vidas”, escribió la modelo argentina para celebrar el importante paso que la pareja dará muy pronto.
Según ha contado la propia Georgina en entrevistas, conoció al astro portugués en 2016, por lo que se han comprometido 9 años después. Ambos tienen tres hijos: Alana Martina, Bella Esmeralda y Ángel, este último fallecido durante el parto. Asimismo, ‘CR7’ ya era papá de Cristiano Jr., y los mellizos Eva y Mateo.
Antes de convertirse en una de las mujeres más fotografiadas del mundo y en la pareja del futbolista que actualmente juega en el club Al Nassr de Arabia, Georgina llevaba una vida muy distinta, marcada por el esfuerzo y la búsqueda constante de oportunidades para salir adelante.
Nacida en Buenos Aires en 1994, pero criada en Jaca, España, ella soñaba con dedicarse a la moda, aunque el camino para llegar hasta ahí estuvo lleno de trabajos humildes y jornadas largas.
A qué se dedicó Georgina Rodríguez antes de conocer a Cristiano Ronaldo
Desde muy joven, comenzó a trabajar como camarera en bares locales y como niñera, ahorrando cada euro para poder costearse estudios y mudarse a ciudades con mayores oportunidades, de acuerdo con Telegrafi.
Pero su pasión por el modelaje la llevó a tomar clases de danza clásica y más tarde buscar un hueco en la industria de la moda, aunque aún no tenía contactos ni un escaparate para mostrar su potencial.
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El gran salto de Georgina hacia ese mundo empezó cuando se trasladó a Madrid. Allí consiguió empleo como dependienta en una tienda de lujo de la firma Gucci, un trabajo que no solo le permitió rodearse de piezas exclusivas, sino también estar en contacto con un círculo de clientes de alto perfil. Fue precisamente en esa tienda donde conoció a Cristiano Ronaldo.
Hasta ese momento, su vida estaba centrada en trabajar, ahorrar y perfeccionar su imagen. Lejos de la vida glamorosa que lleva hoy, Georgina se movía en transporte público y vivía en un modesto piso compartido. Su rutina incluía atender clientes, ordenar escaparates y aprender sobre tendencias de moda, sin imaginar que en poco tiempo su vida daría un giro radical.
El flechazo que cambió su vida
El amor con Cristiano Ronaldo nació muy rápido, pero el flechazo fue certero. A partir de entonces, su presencia en eventos de moda y alfombras rojas comenzó a crecer, no solo como “la novia de Ronaldo”, sino como una figura con estilo propio. Su naturalidad y cercanía con el público hicieron que rápidamente las marcas se interesaran en ella, ofreciéndole campañas, portadas de revista y contratos publicitarios.
Con millones de seguidores en redes sociales, Georgina no solo se consolidó como icono de estilo, sino también como empresaria, participando en proyectos de moda, belleza y hasta protagonizando su propio reality en Netflix, donde muestra su vida familiar y profesional.
Con una relación sólida, hijos en común y una vida entregada al emprendimiento, Georgina y Cristiano forman una de las parejas más mediáticas del planeta. Y como si nadie hablara de ellos, como si nadie les siguiera en redes sociales, ahora sorprenden con una futura boda.
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